[REQ_ERR: COULDNT_RESOLVE_HOST] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Uns al-Qulub – Cosas de Cordoba

Uns al-Qulub

La mujer poeta que conquistó el corazón de Abu I-Mugira Ibn Hazm

La historia de Uns al-Qulub nos introduce en uno de los aspectos menos conocidos de la Córdoba andalusí: el papel de las mujeres en los ambientes cultos de la corte, especialmente como poetas, cantoras y transmisoras de cultura.

Vivió probablemente entre finales del siglo X y comienzos del XI, en una época en la que Córdoba era uno de los grandes centros culturales del Mediterráneo. Fue esclava de Almanzor y recibió una educación artística que le permitió desenvolverse en los círculos más refinados de la sociedad cordobesa.

Su nombre, Uns al-Qulub, puede traducirse aproximadamente como «intimidad de los corazones» o «consuelo de los corazones», un nombre extraordinariamente apropiado para una mujer cuya historia quedó ligada a la poesía, el amor y la música.

La historia de Uns al-Qulub debe situarse dentro de una realidad más amplia.

En al-Ándalus existieron mujeres que recibieron formación intelectual y artística. Algunas pertenecían a familias acomodadas, mientras que otras, como las esclavas especializadas en música y poesía, eran educadas para desarrollar sus talentos en las casas de las élites.

Aprendían lectura, escritura, poesía, música y canto, y algunas llegaron a convertirse en auténticas figuras de los círculos literarios.

No debemos imaginar, por tanto, que todas las mujeres andalusíes tenían acceso a la educación de la misma manera. La situación dependía enormemente de su origen social, condición jurídica y entorno familiar.

Pero las fuentes demuestran que existió una importante tradición femenina de creación literaria y Córdoba fue especialmente importante en este fenómeno.

En las casas aristocráticas y en los palacios se organizaban reuniones en las que la poesía, la música y la conversación culta formaban parte de la vida cotidiana de las élites. Y en ese ambiente aparece Uns al-Qulub.

Uns al-Qulub estuvo vinculada al círculo de Muhammad ibn Abi Amir, Almanzor, el poderoso visir que gobernó de facto al-Ándalus durante las últimas décadas del siglo X.

Almanzor convirtió su residencia palatina de Medina al-Zahira en uno de los centros del poder político y cultural de Córdoba.

La ciudad palatina fue construida aproximadamente a partir de 978, en las proximidades de Córdoba y junto al Guadalquivir.

Al-Zahira pretendía representar el poder de Almanzor y competir simbólicamente con la gran ciudad palatina omeya de Medina Azahara.

En este ambiente cortesano, la poesía y la música tenían una función mucho más importante que la de simple entretenimiento, formaban parte de la cultura política de la corte.

Los poemas podían servir para elogiar al soberano, celebrar una victoria, expresar sentimientos, transmitir mensajes o incluso mostrar la inteligencia y el ingenio de quien los componía.

Uns al-Qulub habría formado parte de este ambiente como cantora y poetisa.

La historia más famosa relacionada con Uns al-Qulub aparece transmitida por al-Maqqari, historiador de época posterior que reunió numerosas noticias sobre la cultura y la historia de al-Ándalus.

El protagonista masculino de la historia es Abu I-Mugira Ibn Hazm, poeta y prosista cordobés y pariente del célebre Ibn Hazm, autor de El collar de la paloma.

Durante una comida celebrada en Medina al-Zahira, Abu I-Mugira fue invitado a la mesa de Almanzor.

La descripción que ha llegado hasta nosotros posee una extraordinaria belleza literaria.

La tarde iba desapareciendo y llegaba la noche. Se encendían las lámparas y la luna iluminaba los jardines y las albercas de la residencia palatina. Fue entonces cuando Uns al-Qulub comenzó a cantar. Pero su canción no era un simple entretenimiento. El poema contenía alusiones amorosas dirigidas al propio Abu I-Mugira. Almanzor, se dio cuenta inmediatamente. La situación podía convertirse en una tragedia.

«El amor ha hablado por mi boca»

Almanzor preguntó a la esclava a quién estaban dirigidas aquellas palabras. Uns al-Qulub comprendió que podía encontrarse en grave peligro. Según el relato transmitido, en lugar de intentar ocultar la verdad, decidió confesar. Reconoció que se había enamorado del invitado.

La explicación que ofrece la tradición es extraordinariamente poética: una mirada había despertado en ella un sentimiento que finalmente había terminado expresándose mediante el canto. Después pidió perdón.

Almanzor desenvaina su espada, mientras Abu I-Mugira teme por su vida.

El poeta también pide clemencia y argumenta que todo había sido consecuencia de una imprudencia provocada por el amor.

La situación parecía conducir inevitablemente hacia una tragedia.

Pero Almanzor finalmente cambió de actitud.

Según el relato de Abu I-Mugira transmitido por al-Maqqari, Almanzor terminó perdonando a ambos. Y, en una resolución que parece salida de una novela medieval, entregó Uns al-Qulub al propio Abu I-Mugira.

La historia cuenta que el poeta salió de Medina al-Zahira acompañado por ella y que ambos comenzaron una vida juntos, en Toledo.

La tradición posterior sostiene incluso que llegaron a casarse y permanecieron unidos.

Sin embargo, aquí conviene introducir una precaución histórica. La historia procede de una tradición literaria transmitida por fuentes posteriores y no disponemos de documentación suficiente para reconstruir con absoluta seguridad todos los detalles de la vida de Uns al-Qulub, incluido el supuesto matrimonio y las circunstancias exactas de su final.

Por ello, es preferible presentar estos episodios como relato transmitido por las fuentes andalusíes, y no como hechos biográficos absolutamente demostrados.

Lo que hace especialmente interesante esta historia no es solamente el supuesto romance. Uns al-Qulub representa a un grupo de mujeres cultas que participaron en la extraordinaria vida intelectual de la Córdoba medieval. Era poeta, cantante y mujer formada en las artes cortesanas.

Su talento le permitió participar en reuniones en las que se encontraban algunos de los personajes más importantes de la sociedad cordobesa.

Su historia también nos muestra hasta qué punto la poesía podía convertirse en una forma de expresión personal.

En una sociedad donde las relaciones entre hombres y mujeres estaban sometidas a numerosas normas sociales, la poesía permitía expresar sentimientos que difícilmente podían manifestarse de otra manera.

Una mirada podía convertirse en un verso. Un verso podía convertirse en una canción y una canción podía revelar un amor secreto.

Uns al-Qulub vivió durante uno de los momentos más extraordinarios de la historia de Córdoba. La ciudad era entonces un gigantesco centro urbano, intelectual y político. En sus calles convivían musulmanes, cristianos y judíos; en sus bibliotecas se conservaban y estudiaban obras procedentes de diferentes tradiciones culturales; y en sus palacios se reunían poetas, músicos, juristas, astrónomos, médicos y filósofos.

La poesía tenía una presencia extraordinaria.

Los gobernantes mantenían a su alrededor auténticas cortes literarias.

Y las mujeres no estuvieron completamente ausentes de ese mundo. Nombres como Wallada bint al-Mustakfi, Aisha al-Qurtubiyya, Hafsa al-Rakuniyya y otras poetisas que vivieron entre los siglos X y XII demuestran la existencia de una tradición femenina de creación literaria en al-Ándalus.

Uns al-Qulub pertenece a esa misma historia cultural, aunque su biografía esté mucho peor documentada.

Uns al-Qulub vivió en torno al final del poder de Almanzor y los primeros años de la crisis que acabaría destruyendo el Califato de Córdoba.

Almanzor murió en 1002. Pocos años después comenzó una profunda crisis política. En 1009 estalló la fitna, la guerra civil que terminaría provocando la desaparición del Califato. Medina al-Zahira fue destruida durante aquellos acontecimientos. La ciudad que había sido escenario de la historia de Uns al-Qulub desapareció prácticamente de la memoria física de Córdoba. Sus palacios, jardines y edificios fueron arrasados. Y con ellos desapareció buena parte del mundo político que había permitido que aquella mujer viviera en uno de los ambientes culturales más sofisticados de la Europa medieval. Una mujer entre la historia y la literatura.

Quizá por eso la historia de Uns al-Qulub resulta tan fascinante. No conocemos todos los detalles de su vida. No sabemos con absoluta seguridad cuándo nació ni cuándo murió. Pero las fuentes conservaron su nombre y, sobre todo, una historia en la que una mujer esclavizada aparece como protagonista y no como personaje secundario. Fue valorada por su talento. Cantó. Compuso poesía. Participó en los ambientes culturales de la corte de Almanzor. Y, según la tradición transmitida por al-Maqqari, fue capaz de enamorarse y confesar su amor delante del hombre más poderoso de al-Ándalus.

Su historia sobrevivió a la destrucción de Medina al-Zahira y a la desaparición del Califato. Y quizá haya algo especialmente hermoso en ello: la ciudad de Almanzor desapareció; sus palacios se convirtieron en ruinas; sus jardines dejaron de existir. Pero una canción de aquella Córdoba sobrevivió en los libros. Y en esa canción todavía podemos escuchar, casi mil años después, la voz de Uns al-Qulub, la mujer que hizo del amor un poema. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.