[REQ_ERR: COULDNT_RESOLVE_HOST] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Torre de Comares – Cosas de Cordoba

Torre de Comares

La Torre de Comares: corazón del poder nazarí

Durante el siglo XVI, tras la incorporación del Reino de Granada a la Corona de Castilla, la Torre de Comares fue objeto de diversas obras de consolidación y reparación destinadas a adaptar la fortaleza a las nuevas necesidades defensivas. En estas reformas se añadieron los característicos remates piramidales de las almenas, visibles todavía hoy, que sustituyeron parcialmente el perfil original nazarí y otorgaron a la torre el aspecto que actualmente contemplan los visitantes.

Con sus aproximadamente 45 metros de altura, la Torre de Comares constituye la construcción más elevada de la Alhambra y una de las grandes obras maestras de la arquitectura militar y palaciega de al-Ándalus. Su enorme volumen dominaba visualmente toda la ciudad de Granada y simbolizaba el poder de los sultanes nazaríes.

Las cuatro fachadas presentan ventanas de diferentes tamaños cuidadosamente distribuidas para iluminar las dependencias interiores. Algunas conservan elegantes gárgolas de piedra, semejantes a las existentes en la cercana Torre de la Justicia, incorporadas durante las reformas cristianas para facilitar la evacuación de las aguas pluviales.

En el interior se encuentra el célebre Salón de los Embajadores, la estancia más solemne y representativa de todo el conjunto palaciego. Ocupa el interior de la torre y constituye el antiguo salón del trono de los sultanes nazaríes. Allí el monarca recibía a los embajadores extranjeros, negociaba tratados diplomáticos, impartía justicia y celebraba las grandes ceremonias oficiales del reino.

La extraordinaria sala, de planta cuadrada y más de once metros de lado, se cubre con una espectacular armadura de madera de cedro formada por miles de piezas ensambladas que representa simbólicamente los siete cielos descritos en la tradición islámica. Las paredes aparecen decoradas con finísimos estucos, inscripciones coránicas, poemas de Ibn Zamrak, delicadas yeserías y zócalos de alicatados policromos que constituyen una de las cumbres del arte nazarí.

Tras la conquista de Granada en enero de 1492, la Torre de Comares pasó a convertirse en Casa Real de los Reyes Católicos y en el principal centro político de la nueva administración castellana. Durante algún tiempo sirvió de residencia oficial a Isabel y Fernando, que establecieron allí su cuartel general mientras organizaban el gobierno del recién incorporado reino.

La tradición sitúa en esta fortificación diversas reuniones decisivas para la historia de España. Una de ellas habría sido el consejo celebrado durante las negociaciones finales con el sultán Muhammad XII, conocido por los cristianos como Boabdil, en el que se acordaron las condiciones para la entrega pacífica de Granada. Aunque los historiadores no pueden precisar el lugar exacto de aquellas conversaciones, la Torre de Comares era sin duda uno de los espacios más adecuados para albergar reuniones de tan alta importancia política.

También está vinculada a la figura de Aixa al-Hurra, madre de Boabdil y una de las mujeres más influyentes de la dinastía nazarí. La tradición popular cuenta que, al conocer que su hijo negociaba la capitulación del reino, le recriminó con amargura:

«Mira bien lo que entregas y recuerda que todos tus antepasados murieron siendo reyes de Granada, mientras que el reino termina contigo.»

Aunque esta frase no aparece documentada en las crónicas contemporáneas, refleja el profundo drama vivido por la familia nazarí durante los últimos días del reino.

La Torre de Comares también ha quedado unida a otra de las grandes páginas de la historia universal. Según una arraigada tradición, fue en alguna de las dependencias de la Alhambra —posiblemente en el entorno del Palacio de Comares— donde Cristóbal Colón mantuvo algunas de las entrevistas definitivas con los Reyes Católicos tras la conquista de Granada. En aquellos encuentros logró finalmente el apoyo de Isabel y Fernando para emprender su proyecto de alcanzar las Indias navegando hacia Occidente.

Pocos meses después, el 17 de abril de 1492, se firmaban en la cercana localidad de Santa Fe las célebres Capitulaciones de Santa Fe, por las que los monarcas concedían a Colón los títulos y privilegios necesarios para su expedición. El viaje iniciado el 3 de agosto de aquel mismo año culminaría el 12 de octubre de 1492 con el descubrimiento de un continente desconocido para los europeos, acontecimiento que transformó para siempre la historia del mundo.

Así, la Torre de Comares no sólo simboliza el esplendor artístico del reino nazarí, sino que también fue escenario del final de ocho siglos de presencia política andalusi en la Península Ibérica y testigo del nacimiento de la expansión ultramarina castellana. Muy pocos edificios reúnen en sus muros episodios tan decisivos para la historia de España y de la humanidad. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-