[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Tarsis cordobesa – Cosas de Cordoba

Tarsis cordobesa

Fotografía de la vista aérea del yacimiento prerromano de Ategua.

La Córdoba prerromana se alzaba en un enclave privilegiado, muy cerca de lo que hoy conocemos como el Parque Cruz Conde, a orillas del río Guadalquivir, antaño llamado Betis. Este lugar, estratégico por su cercanía al cauce fluvial y a las rutas naturales que conectaban la campiña con Sierra Morena, ya presentaba en el siglo VIII a. C. un importante núcleo de población.

En los tiempos legendarios de Tartessos, ese enclave conocido como Tarsis en algunas fuentes, Córdoba ya mostraba signos de organización y actividad. El asentamiento cubría una superficie estimada entre 50 y 54 hectáreas, lo que revela una comunidad bien estructurada que no solo vivía del territorio, sino que también lo controlaba y explotaba. Esta relación con el entorno se intensificó con el paso del tiempo, dando lugar a una incipiente urbanización y a una economía cada vez más diversificada.

La riqueza de Sierra Morena, con sus minas de cobre y plata, jugó un papel fundamental. La metalurgia se convirtió en una actividad esencial, a la que pronto se sumaron la agricultura y la ganadería. Los fértiles suelos de la campiña y las posibilidades que ofrecía el río potenciaron una economía mixta que fue el motor de la expansión del asentamiento. La actividad agrícola, más estable y continua, permitió un crecimiento sostenido y facilitó la colonización de áreas adyacentes, fortaleciendo el carácter proto-urbano de esta Córdoba temprana.

La historia da un giro notable con la llegada de los cartagineses. Navegando por el Betis, los ejércitos púnicos avanzaron hacia el interior, y fue entonces cuando el asentamiento recibió, por primera vez, un nombre del que se tiene constancia histórica: Karduba. El término, según diversas hipótesis, derivaría de Kart-Juba, es decir, «la ciudad de Juba». Esta denominación habría sido otorgada por el general cartaginés Amílcar Barca en honor a un aliado númida, el general Juba, cuyo apoyo fue clave en las campañas norteafricanas.

La huella de este pasado ha sido confirmada por diversas excavaciones arqueológicas realizadas en el entorno de Córdoba, especialmente en las zonas de Cercadilla, Parque Cruz Conde y el entorno del actual Rectorado de la Universidad. Los hallazgos incluyen restos de estructuras habitacionales, hornos metalúrgicos, fragmentos cerámicos de tradición tartésica y cartaginesa, así como vestigios de un urbanismo incipiente, caracterizado por calles organizadas, zonas de almacenamiento y talleres artesanales.

Con la llegada de los romanos en el siglo II a. C., Córdoba dio un paso decisivo en su evolución urbana. Fue refundada como Colonia Patricia Corduba alrededor del año 169 a. C., durante las campañas de Marco Claudio Marcelo. La ciudad se desplazó ligeramente hacia el noreste, asentándose sobre una terraza natural que dominaba el río y facilitaba tanto la defensa como el comercio. A partir de entonces, Córdoba adoptó una estructura típica de ciudad romana: un trazado ortogonal, con foro, templos, termas, teatro, puentes y acueductos. Las construcciones en piedra, el uso del opus caementicium (hormigón romano) y la introducción del agua corriente transformaron radicalmente la fisonomía de la antigua Karduba.

Este proceso no supuso un borrón del pasado prerromano, sino una superposición de capas históricas que todavía hoy pueden leerse en su subsuelo. Córdoba fue, desde sus orígenes, un cruce de culturas, una ciudad forjada por el comercio, la metalurgia, el río y la memoria.

Así, Karduba se convirtió en una ciudad con nombre propio en los registros del mundo antiguo, anticipando la importancia que tendría siglos más tarde como capital de la Bética romana y joya del Califato andalusí. Aquella semilla plantada por Tarsis a orillas del Guadalquivir, marcaba ya el inicio de una historia milenaria que comenzó mucho antes de los mosaicos romanos y las cúpulas califales. Soledad Carrasquilla Caballero sccc.-