[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Puente de San Rafael «Puente Nuevo» – Cosas de Cordoba

Puente de San Rafael «Puente Nuevo»

El 29 de abril de 1953 se inauguró en Córdoba el nuevo puente sobre el río Guadalquivir, una obra largamente esperada que vino a transformar las comunicaciones de la ciudad. En sus inicios fue conocido simplemente como “Puente Nuevo”, denominación provisional mientras se decidía su nombre definitivo. Sin embargo, con el paso del tiempo, este nuevo viaducto acabaría apropiándose del nombre de San Rafael, que tradicionalmente había pertenecido al antiguo puente romano desde el siglo XVII.

Hasta entonces, el histórico puente romano —llamado en ocasiones “Puente Viejo”— había sido durante siglos el único paso estable entre la Meseta y el sur de Andalucía, desempeñando un papel esencial desde época de Pompeyo. La construcción de un nuevo puente respondía, por tanto, a una necesidad creciente derivada del aumento del tráfico y del desarrollo urbano de la ciudad en el siglo XX.

Las obras del Puente Nuevo comenzaron a finales de la década de 1940, en un contexto de posguerra marcado por limitaciones técnicas y económicas. Durante su construcción, no faltaron episodios que alimentaron la memoria popular. En el otoño de 1948, cuando los pilares apenas se alzaban a medio construir, Francisco Caballero Voces, observando la estructura desde la puerta del molino de San Antonio, pronunció una frase que quedaría para la anécdota: «La primera riá se lleva ese puente». Y, en efecto, una fuerte crecida del Guadalquivir poco después arrasó parte de lo levantado, dejando los hierros esparcidos. Aquella riada, aunque perjudicial para la obra, supuso también una oportunidad para algunos vecinos del barrio, que aprovecharon los restos arrastrados por el río, lo que obligó a intervenir a la Guardia Civil del sector de la Calahorra en los días posteriores.

Pese a estos contratiempos, las obras continuaron hasta su finalización. La inauguración oficial contó con la presencia del jefe del Estado, acompañado por el ministro de Obras Públicas, el conde de Vallellano, y el entonces alcalde de Córdoba, Antonio Cruz Conde, reflejando la importancia institucional que se otorgó a la infraestructura.

Desde el punto de vista técnico, el puente supuso un hito en la ingeniería española de su tiempo. Fue diseñado por el ingeniero Santiago García Gallego y se estructuró en ocho arcos de 25 metros de luz cada uno, con una longitud total de 217 metros entre estribos. Su anchura, de 18,5 metros entre pretiles, lo convirtió en el puente más ancho de España en el momento de su construcción. Esta anchura se distribuía en una calzada adoquinada de 12 metros, pensada para cuatro carriles de circulación, y dos amplias aceras laterales pavimentadas.

El nuevo puente conectó la avenida del Corregidor con la plaza de Andalucía, facilitando la expansión urbana hacia la margen izquierda del río y descongestionando el tránsito sobre el antiguo puente romano, desvendo la nacional IV que entonces pasaba por el “puente Viejo”. Con el paso del tiempo, no solo se consolidó como una infraestructura clave para la movilidad de la ciudad, sino también como un elemento más del paisaje urbano cordobés, integrándose en la vida cotidiana de sus habitantes.

Así, el llamado inicialmente Puente Nuevo no solo resolvió una necesidad práctica, sino que también acabó formando parte de la historia y la identidad de Córdoba, en un curioso juego de nombres y tradiciones que aún hoy despierta interés. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-

Inauguración puente san Rafael de Córdoba

Construcción del Puente de San Rafael