[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Puente de Alcolea – Cosas de Cordoba

Puente de Alcolea

El Puente de Alcolea miles de años de paso y memoria

A ocho kilómetros al este de Córdoba, sobre las aguas del Guadalquivir, se alza un paso que ha sido testigo de miles de años de historia: el Puente de Alcolea. Hoy parece un puente más en la carretera que conecta Córdoba con el Levante, pero sus piedras guardan la memoria de imperios, guerras y de la vida cotidiana que giraba alrededor del río.

El primer puente de Alcolea se construyó entre el siglo I a.C. y el I d.C., cuando Córdoba era Colonia Patricia y parte de la gran red de vías romanas que atravesaba Hispania. Su función era estratégica: permitir el paso sobre el Guadalquivir en la Vía Augusta, eje que unía la capital del valle con el Levante y con el sur de la península. Los cimientos de piedra y sillares romanos, algunos aún visibles en el cauce, son testimonio de la ingeniería romana y de la importancia económica y militar de este paso.

Con la llegada de los musulmanes, el puente se convirtió en un punto estratégico de acceso a Córdoba, entonces capital del emirato y más tarde del califato omeya. Durante los siglos VIII al X, se realizaron reconstrucciones y refuerzos, integrando técnicas hidráulicas para resistir crecidas del río y facilitar la operación de molinos cercanos. El paso era conocido como Qanṭarat al-Qulayya, probablemente origen del actual topónimo Alcolea.

Fue escenario de batallas entre walíes: en 741, tropas del wali sirio Balch ibn Bishr al-Qushayri se enfrentaron a las de Thalaba ibn Salama, gobernador local, en un conflicto por el control de Córdoba. Las crónicas árabes relatan que Balch cruzó el Guadalquivir por Alcolea y logró imponer su autoridad temporal sobre la ciudad. Este episodio muestra cómo un simple puente podía ser decisivo en el poder político de al-Ándalus.

En 1808, durante la Guerra de la Independencia, el Puente de Alcolea volvió a ser escenario de violencia: las tropas francesas del general Dupont derrotaron allí a las milicias españolas, antes de entrar en Córdoba y provocar el saqueo de la ciudad.

En 1868, se libró la batalla del Puente de Alcolea entre las tropas liberales del general Serrano y las del marqués de Novaliches, que culminó con el destronamiento de Isabel y aquella cancioncilla que ha llegado hasta hoy por vía oral: “ Novaliches con sus tropas a Córdoba quiso entrar, y en el puente de alcolea le volaron las quijar.

Cada uno de estos episodios trajo consigo reformas o reconstrucciones del puente debido a los daños sufridos.

El siglo XIX trajo también innovaciones técnicas: la instalación de norias, locomóviles y bombas centrífugas junto a los molinos del puente permitió extraer agua del Guadalquivir para regadíos, adaptando el espacio a la modernización agrícola de Córdoba.

El puente que hoy vemos es el resultado de siglos de reconstrucción, especialmente tras los daños sufridos en la batalla de 1868, durante la revolución que destronó a Isabel II. Conserva la base romana y medieval, mientras que los arcos y el tablero han sido restaurados y reforzados para el tránsito moderno. Aún se percibe su carácter histórico: un puente que fue vía de conquista, frontera y comercio, así como eje de vida económica y urbana.

Junto al Puente de Alcolea se levanta el molino andalusí, testigo silencioso de la industria hidráulica que acompañó a Córdoba desde la época califal. Sus ruedas giraron durante siglos al ritmo del río, sirviendo para moler grano o golpear lana en el batán, mientras soldados, comerciantes y peregrinos cruzaban el puente hacia la ciudad.

Hoy, el Puente de Alcolea sigue siendo un símbolo del paso del tiempo: una estructura que ha visto romanos, andalusíes, ejércitos napoleónicos, ejercito de Isabel II y campesinos de regadío. Cada piedra, cada arco y cada molino cercano cuentan la historia de Córdoba, de su relación con el Guadalquivir y de cómo un puente puede convertirse en memoria viva de la ciudad. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.

Pintura antigua del puente de Alcolea de Córdoba