
Manuscrito de Federico García Lorca sobre su obra Mariana Pineda. En la imagen se aprecia tanto el texto autógrafo como un dibujo escenográfico hecho por el propio Lorca.
Este documento forma parte del Fondo Federico García Lorca, custodiado en la actualidad en el Centro Federico García Lorca de Granada, donde se conserva la mayor parte de su archivo personal: manuscritos, cartas, dibujos y borradores de sus obras.
1 de septiembre de 1804 nace en Granada Mariana Pineda Muñoz, figura emblemática del liberalismo español, ejecutada en la misma ciudad el 26 de mayo de 1831.
Heroína andaluza y símbolo de la lucha por la libertad frente al absolutismo fernandino, Mariana fue acusada de conspirar contra la monarquía absoluta tras descubrirse que había mandado bordar en una bandera la leyenda «Ley, Libertad, Igualdad».
Al negarse a delatar a sus supuestos cómplices, el alcalde Ramón de Pedrosa, miembro de la Real Chancillería y delegado de policía en Granada, decretó su prisión. Tras un proceso rodeado de protestas populares y presiones políticas, Mariana fue condenada a morir a garrote vil. La sentencia se cumplió en el Campo del Triunfo de Granada, mientras la bandera que había mandado bordar era quemada públicamente.
Su vida estuvo marcada por la represión de los movimientos liberales que intentaban restaurar la Constitución de 1812. Ya en 1826 había sido investigada por su presunta implicación en un complot liberal, aunque fue absuelta por falta de pruebas. Dos años después, en 1828, organizó con éxito la fuga de su primo Fernando Álvarez de Sotomayor, militar condenado a muerte por su apoyo al pronunciamiento de Riego. Este hecho la puso definitivamente en el punto de mira de las autoridades absolutistas.
Finalmente, en 1831, fue arrestada bajo el pretexto de haber encargado una bandera morada con la inscripción revolucionaria «Ley, Libertad, Igualdad». Ese símbolo de insumisión le costó la vida, pero también la convirtió en mártir del liberalismo.
Su figura trascendió rápidamente. Se cantaron coplas en su memoria, se erigieron monumentos y, más tarde, Federico García Lorca inmortalizó su historia en la obra teatral Mariana Pineda, contribuyendo a fijar su mito en la cultura española.
Hoy Mariana Pineda sigue siendo recordada como una mujer que, con apenas 26 años, prefirió la muerte antes que traicionar a sus ideales y a sus compañeros de causa. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-

Urna de Maria Pineda en la cripta de la Catedra
Canción que aun continua:
«Oh, Qué día tan triste en Granada,
que a las piedras hacía llorar
al ver que Marianita se muere
en cadalso por no declarar!
Marianita, sentada en su cuarto,
no paraba de considerar:
«Si Pedrosa me viera bordando
la bandera de la Libertad».
¡Oh, Qué día tan triste en Granada,
las campanas doblar y doblar!
Como lirio cortaron el lirio,
como rosa cortaron la flor,
como lirio cortaron el lirio,
mas hermosa su alma quedó.
¡Oh, Qué día tan triste en Granada,
que a las piedras hacía llorar! «
Federico García Lorca.