[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Los Zegríes – Cosas de Cordoba

Los Zegríes

Árabe. Pintura de Thaís Coelho

Los Zegríes, linajes y poder en el reino nazarí de Granada

El término Zegrí proviene del árabe zagrí, que significa “fronterizo”, apelativo apropiado para un linaje vinculado a la defensa y control de las zonas limítrofes del reino nazarí de Granada. Los Zegríes fueron una de las familias más influyentes de la aristocracia granadina en los siglos XV y XVI, enfrentados en distintas ocasiones con los Abencerrajes y aliados frecuentemente con los Granada Venegas.

Los Zegríes irrumpen en la escena política granadina a comienzos del siglo XV, aliados con los Al-Amín, visires de Yusuf III de Granada, y con la familia Granada Venegas, en apoyo del sultán Muhammad VIII al-Saghir (el Chico), quien había sido destronado por los Abencerrajes en 1419. Estos últimos impusieron entonces en el trono a Muhammad ibn Nasr, nieto de Muhammad V, bajo el nombre de Muhammad IX al-Aysar (el Zurdo).

En 1427, Muhammad VIII logra recuperar el trono gracias al apoyo interno de los Zegríes y Venegas, y al auxilio externo del rey castellano Juan II y del sultán hafsí Abu ‘Amr ‘Utman de Túnez. En su intento de reconciliar las facciones, el sultán no castiga a los Abencerrajes y reparte mercedes entre sus partidarios: los Zegríes confirman el gobierno de Ronda y amplían su influencia a Málaga, estableciéndose por estas fechas en el palacio de Bibataubín, en Granada.

Durante los sucesivos episodios de deposiciones y restauraciones en el trono nazarí, los Zegríes permanecen en el bando opuesto al de los Abencerrajes, consolidando su posición. Su influencia resulta decisiva en el acceso al trono del efímero Abu ‘Abd Allah Muhammad X al-Ahnaf (el Cojo) en 1445.

A lo largo del siglo XV, la aristocracia granadina se divide entre dos grandes bandos enfrentados: los Abencerrajes, inclinados al entendimiento con Castilla y los Zegríes  partidarios de una línea más intransigente, reacia a pactos con los reinos cristianos.

Durante la guerra civil nazarí de 1477, estos últimos se integran en el partido de los llamados “halcones”, opuestos a los “pactistas” encabezados por los Abencerrajes.

En la Guerra de Granada, los Zegríes destacan como uno de los linajes más activos del sector que se resiste a toda negociación con los Reyes Católicos.

En 1482, con apoyo abencerraje, el joven Abu ‘Abd Allah Muhammad XII, conocido por los cristianos como Boabdil, se subleva contra su padre Abu-l-Hasan ‘Ali (Muley Hacén), quien se ve obligado a refugiarse en la Málaga zegrí antes de unirse a su hermano Abu ‘Abd Allah al-Zagal, futuro Muhammad XIII.

Tras la derrota de Boabdil en Lucena y su captura en Porcuna, Muley Hacén recupera el trono con apoyo de los Zegríes y de El Zagal, al que nombra su heredero. Los Zegríes desempeñan entonces un papel clave en la resistencia final frente a los castellanos, especialmente en Málaga, hasta su caída en 1487.

Tras la caída de Málaga y posteriormente de Granada, algunos miembros del linaje Zegrí —enemigos de Boabdil— se pasan al bando castellano, siendo reconocidos por los Reyes Católicos como uno de los 32 linajes musulmanes incluidos en las Capitulaciones de Granada.

En 1500, destaca la conversión al cristianismo de Muhammad al-Azaator el Zegrí, sobrino de Hamet el Zegrí, cabeza del linaje. Bautizado con el nombre de Muhammad Fernández el Zegrí, adoptó el apellido Fernández en honor a Fernando el Católico. Su conversión fue apadrinada por el cardenal Cisneros, ante quien fue conducido encadenado y humillado antes de aceptar el bautismo, signo del complejo proceso de integración de las antiguas élites musulmanas.

Su hijo, Gonzalo Fernández el Zegrí, tuvo por padrino al Gran Capitán, Gonzalo Fernández de Córdoba, y fue nombrado Caballero Veinticuatro del recién constituido Cabildo de Granada.

Entre sus descendientes se cuentan figuras destacadas: Luis Fernández el Zegrí, Caballero de la Orden de Santiago. Francisco Fernández el Zegrí, quien participó en las expediciones de Vélez de la Gomera (1525) y Túnez (1555), además de ocupar durante 42 años el cargo de Caballero Veinticuatro de Granada.

Durante la Rebelión Morisca de las Alpujarras, el linaje Zegrí se distingue por su fidelidad a la Corona y su aculturación. A diferencia de otros linajes de origen musulmán —como los Abenamir o los Fez, ambiguos en su lealtad, o los Aben Humeya, directamente rebeldes—, los Zegríes se mantuvieron firmes al lado de los monarcas hispanos.

El propio Francisco Fernández el Zegrí, a pesar de haber quedado casi arruinado por la quema de sus propiedades rurales durante la guerra, contribuyó activamente a la represión del levantamiento. Su fidelidad fue recompensada: el linaje quedó exento de las medidas de dispersión o expulsión de 1570, y también de la expulsión general de los moriscos en 1610.

El linaje de los Zegríes representa una de las trayectorias más complejas y simbólicas de la nobleza nazarí: desde su poder político en la Granada musulmana, pasando por su papel en la resistencia frente a Castilla, hasta su integración —no exenta de conflictos y renuncias— en la nueva sociedad cristiana del siglo XVI. Su historia resume, en gran medida, la transformación del Andaluz musulmán en el súbdito morisco, y de éste, en un nuevo cristiano del reino de Castilla. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-