[REQ_ERR: COULDNT_RESOLVE_HOST] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Lorenzo Lucena Pedrosa. – Cosas de Cordoba

Lorenzo Lucena Pedrosa.

 El andaluz de Aguilar que llevó el español y la Biblia a Oxford

El 24 de agosto de 1881 fallecía en Oxford Lorenzo de Santa María Lucena Pedrosa,nacido en Aguilar de la Frontera, Córdoba,  el 25 de marzo de 1807, cuya vida estuvo marcada por la religión, la enseñanza, la traducción y, sobre todo, por una profunda transformación personal que le llevó desde el sacerdocio católico en Córdoba hasta convertirse en pastor anglicano y profesor de español en la Universidad de Oxford.

Su trayectoria resulta extraordinaria porque en ella se cruzan algunos de los grandes acontecimientos religiosos e intelectuales de la España del siglo XIX: el final del Antiguo Régimen, las dificultades para la libertad religiosa, el nacimiento de las corrientes protestantes españolas y la expansión de la enseñanza del español en Gran Bretaña.

Lucena pertenecía a una familia de Aguilar de la Frontera y fue el penúltimo de seis hermanos, hijo de Josef Lucena y Teresa Pedrosa. Desde muy joven mostró unas extraordinarias capacidades para los estudios.

Tras su formación inicial, se trasladó a Córdoba para estudiar en el Seminario de San Pelagio, donde cursó Filosofía, Teología y otras disciplinas eclesiásticas. Su brillantez académica le permitió ascender rápidamente dentro de la institución. Con apenas 21 años, en 1828, ya había sido nombrado catedrático de Teología. Poco después asumiría responsabilidades directivas en el propio seminario. Aquella carrera parecía conducirle hacia una brillante trayectoria dentro de la Iglesia católica. Pero su vida iba a cambiar completamente. De profesor del Seminario de Córdoba al protestantismo

Durante sus años de formación comenzó a entrar en contacto con las ideas de la Reforma protestante y con la literatura religiosa procedente de otros países europeos.

La cuestión religiosa era entonces especialmente delicada en España. La Inquisición había sido abolida definitivamente en 1834, pero la libertad religiosa seguía siendo una cuestión enormemente conflictiva.

Lucena terminó aproximándose a las ideas protestantes y, en 1836, abandonó España y se dirigió a Gibraltar, territorio británico que se convirtió en uno de los principales refugios para españoles vinculados al protestantismo. La investigación histórica sobre su trayectoria confirma que su conversión provocó un importante escándalo y que su salida de España estuvo relacionada con su ruptura con el catolicismo.

En Gibraltar comenzó una nueva vida. Allí ingresó en la Iglesia episcopal y recibió autorización para ejercer como ministro. Entre 1836 y 1848 desarrolló una importante labor pastoral entre los españoles de Gibraltar, convirtiéndose en una figura destacada de la comunidad protestante de habla española.

Fue también en Gibraltar donde conoció a Micaela Castilla y Aguilar, con quien contrajo matrimonio.

Lucena comprendió que la difusión de las ideas religiosas necesitaba algo más que predicadores. Necesitaba libros. Necesitaba traducciones. Y necesitaba que los españoles pudieran acceder directamente a los textos religiosos en su propia lengua. Por eso comenzó una intensa actividad como traductor, escritor y revisor de textos religiosos.

Entre sus trabajos se encuentran traducciones y revisiones de obras relacionadas con la Iglesia anglicana, además de una revisión del Nuevo Testamento de Félix Amat, obispo católico español. También trabajó con textos de autores anglicanos como John Jewel.

Pero sería la Biblia la que terminaría dando a su nombre una importancia internacional.

En 1848, Lucena se trasladó a Liverpool, una de las grandes ciudades portuarias del Reino Unido. Su misión tenía un carácter muy concreto: atender a los españoles residentes y a los marineros españoles que llegaban al puerto.

Liverpool era entonces uno de los grandes centros comerciales y marítimos del mundo. Allí Lucena volvió a desarrollar una doble actividad: religiosa y educativa. Además de su labor pastoral, comenzó a enseñar lengua y literatura española. Esta experiencia sería decisiva para su futuro.

Unos años después terminaría trasladándose a Oxford y convirtiéndose en una figura pionera de los estudios hispánicos en la Universidad. El primer profesor de español de Oxford.

La propia Universidad de Oxford lo reconoce como el primer teacher de español de la institución. Allí comenzó una larga etapa dedicada a la enseñanza de nuestra lengua y nuestra literatura.

Durante más de dos décadas enseñó español en Oxford y contribuyó a que la lengua castellana adquiriera una presencia estable dentro de la universidad.

Un hombre nacido en un pequeño municipio de la Campiña de Córdoba terminó enseñando español en una de las universidades más antiguas y prestigiosas del mundo.

En 1877 recibió el grado de M.A. (Master of Arts) de Oxford, reconocimiento a su trayectoria académica.

Pero si Lucena Pedrosa ha pasado a la historia religiosa del mundo hispánico es, sobre todo, por su trabajo con la Biblia.

En el siglo XVI, Casiodoro de Reina había realizado la primera traducción completa de la Biblia al castellano desde las lenguas originales, publicada en Basilea en 1569 y conocida como la Biblia del Oso.

Posteriormente, Cipriano de Valera revisó aquella traducción. Su versión apareció en 1602 y sería conocida como la Biblia del Cántaro.

Tres siglos después, Lorenzo Lucena recibió el encargo de revisar el texto de Valera.

Su trabajo se publicó en Oxford en 1862, por la Imprenta de la Universidad, con el extenso título:

“La Santa Biblia que contiene los sagrados libros del Antiguo y Nuevo Testamento. Antigua versión de Cipriano de Valera, cotejada con diversas traducciones y revisada con arreglo a los originales hebreo y griego”.

La revisión fue realizada por encargo de la Society for Promoting Christian Knowledge (SPCK). La investigación sobre la historia de la traducción bíblica señala que se trató de la primera gran revisión de la versión de Reina-Valera desde el siglo XVII.

Lucena no se limitó a modernizar la ortografía. Comparó el texto con diferentes traducciones y con los textos hebreos y griegos, tratando de actualizar y revisar la antigua versión de Valera.

La edición de 1862 tuvo una enorme importancia en la posterior historia de la Biblia protestante en español.

Uno de los cambios más importantes de la edición de Lucena fue la eliminación de la sección tradicionalmente denominada Apócrifos, es decir, los libros que las tradiciones católica y protestante clasifican de manera diferente y que en la tradición católica reciben el nombre de deuterocanónicos.

Por ello, la edición de 1862 adquirió una especial significación dentro del protestantismo hispano.

Fue impresa en Oxford y posteriormente tuvo una amplia difusión por España y, especialmente, por Hispanoamérica. La documentación bibliográfica confirma reediciones posteriores y la utilización de esta revisión por sociedades bíblicas.

¿Fue la Reina-Valera 1909 realmente la revisión de 1862?

Aquí conviene hacer una precisión histórica importante.

A veces se afirma que la Reina-Valera 1909 es simplemente la Biblia de Lucena de 1862 y que ambas serían prácticamente idénticas.

La cuestión es más compleja.

La revisión de 1862 fue fundamental para la tradición posterior, pero la edición de 1909 fue fruto de otro proceso de revisión realizado décadas después. Los estudios sobre la historia de la traducción bíblica señalan que la revisión de 1909 incorporó trabajos anteriores y nuevos criterios editoriales.

Por tanto, es más correcto afirmar que la revisión de Lucena de 1862 fue un antecedente decisivo de la tradición Reina-Valera posterior, y no que la edición de 1909 sea literalmente la misma obra.

También conviene evitar otra afirmación que circula con frecuencia: que Lucena habría revisado el texto «antes de Vaticanus o Sinaítico». Los códices Vaticanus y Sinaiticus eran conocidos desde mucho antes de 1862. Lo que sí puede afirmarse es que la revisión de Lucena pertenece a una etapa anterior a la publicación de importantes ediciones críticas del Nuevo Testamento y a la revisión de Westcott y Hort de finales del siglo XIX.

Lorenzo Lucena Pedrosa falleció el 24 de agosto de 1881, después de más de dos décadas dedicado a la enseñanza del español en Oxford. La Universidad y la prensa británica de la época recogieron su muerte.

Había recorrido un camino extraordinario. Había nacido en Aguilar de la Frontera. Había estudiado y enseñado Teología en Córdoba. Había abandonado España y encontrado refugio en Gibraltar. Había ejercido como pastor entre españoles. Había trabajado entre marineros en Liverpool. Y finalmente había llegado a Oxford, donde se convirtió en pionero de la enseñanza universitaria del español. Pero además dejó una huella que atravesó las fronteras religiosas y geográficas:

revisó una de las traducciones de la Biblia en castellano que más influencia tendría en el mundo protestante hispano.

Por eso, la figura de Lorenzo Lucena Pedrosa merece ser recuperada dentro de la historia cultural de Andalucía.

No fue únicamente un teólogo. No fue solamente un pastor. No fue únicamente un profesor de español. Fue un traductor, un escritor, un educador y un hombre que llevó consigo una parte de la cultura española hasta Oxford.

Y resulta especialmente significativo que aquel profesor cordobés terminara convirtiéndose en uno de los primeros grandes representantes de los estudios de español en una universidad inglesa.

Desde Aguilar de la Frontera hasta Oxford: una vida andaluza entre la fe, los libros, la lengua española y la Biblia. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-

Estudio académico sobre Lorenzo Lucena Pedrosa — Universidad de Murcia

Estudio «Un Aguilarense en Oxford» — Universidad de Córdoba

Historia del español en Oxford — University of Oxford