[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. La mar dulce – Cosas de Cordoba

La mar dulce

Fotografía del del rio de la Plata tomada por Lorena Croce

Al contemplar por primera vez las aguas del inmenso estuario, Ginés de Mafra dejó escrito con asombro:

«Un día se hallaron en agua tan blanca que por experiencia quisieron ver qué era, y probada hallaron ser agua dulce que causó en toda admiración y algún temor, sin ver tierra, de ver agua dulce.»

Ginés de Mafra, natural de Jerez de la Frontera, fue uno de aquellos marineros andaluces que se lanzaron a la gran aventura oceánica del siglo XVI. Participó en la expedición de Fernando de Magallanes, empresa que buscaba alcanzar las islas de la Especiería navegando hacia occidente. Tras mil penalidades, Mafra se convirtió en uno de los escasos supervivientes de la nao Trinidad, que logró completar la primera circunnavegación de la tierra, aunque él no regresó a Europa hasta 1525 o 1526.

El pasaje que describe corresponde al descubrimiento del Río de la Plata, ese colosal estuario donde se funden los ríos Paraná y Uruguay para abrirse en el Atlántico sur. La inmensidad de sus aguas dulces confundió a los marinos, que en alta mar no podían dar crédito a semejante fenómeno. No era raro que el temor acompañara a la admiración: en medio de un océano desconocido, hallar aguas dulces sin tierra a la vista parecía un prodigio.

El Paraná —al que Ginés evocó con paralelismo al Guadalquivir, el gran río de su Andalucía natal— y el Uruguay, al unirse, forman uno de los mayores estuarios del mundo, llamado desde entonces Río de la Plata. Por sus aguas navegaron aquellas primeras naves de la circunvalación, dejando testimonio escrito de su perplejidad ante la grandeza del Nuevo Mundo.

Ginés de Mafra, como tantos hombres del mar de su tiempo, no solo fue navegante y soldado, sino también cronista involuntario de una epopeya que transformó la visión del mundo. Su relato, sencillo y directo, es la voz viva de quienes se enfrentaron a lo desconocido con ojos de asombro y con el coraje propio de los pioneros. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-