
LOS NEGREROS CATALANES
Desde la llegada a América estuvo prohibida la esclavitud en todos los territorios de la Monarquía Hispánica. El indio tenía la naturaleza jurídica de hombre libre con todos los derechos y no podía ser explotado. El Imperio Español, al nacer, fue el primero de la historia de la Humanidad en abolir la esclavitud. Así fue hasta 1704 cuando España, al firmar el Tratado de Utrecht, además de Gibraltar, tuvo que conceder a Inglaterra la posibilidad de comerciar con esclavos en algunos de sus territorios. Inglaterra sí basó la explotación de América en la esclavitud de africanos y en el exterminio de los indígenas desde que pisó el Nuevo Mundo.
La Florida española del siglo XVIII se convirtió en el santuario y refugio de los esclavos que conseguían huir del látigo inglés. Allí se hicieron españoles y fueron hombres libres y lucharon por su libertad, la justicia y por su Rey.
Francisco Menéndez también llamado MANDINGA, descendiente del noble Pueblo Mandinga, de la actual Gambia, fue esclavo de los ingleses en Carolina del Sur. Con 12 años escapó de su cautiverio huyendo a la Florida Española, se bautizó como católico, se alistó en la Infantería Española y luchó por la libertad de los esclavos. Con 24 años era el comandante del Fuerte de Gracia Real de Santa Teresa de Mosé, en San Agustín (fundada por españoles es la ciudad más antigua de los Estados Unidos). Los militares españoles de origen africano e indígena juraron ser “los enemigos más crueles de los ingleses” y derramar hasta su “última gota de sangre en defensa de la Gran Corona de España y la Santa Fe”.
En 1740 los ingleses (realmente escoceses del 24º Regimiento de Infantería) atacaron San Agustín, pero el 26 de junio fueron derrotados gracias, principalmente, a las tropas de origen africano e indígenas comandadas por Menéndez. Un año después Mandinga tuvo el infortunio de ser nuevamente capturado por los ingleses y otra vez vendido como esclavo, recibiendo 200 latigazos y echada sal en sus heridas para que no curasen. Pero El Eterno acudió en su ayuda y volvió a escapar, regresó a San Agustín, se reconstruyó el Fuerte Mosé y volvió a ser su comandante.
Las vidas de los negros (BLACK LIVES MATTER) ya importaban para los españoles y la Monarquía Católica desde hace más de 500 años, aunque muy tristemente, en las postrimerías, se cayese en la atrocidad del esclavismo.
De esta barbarie fue responsable y se lucró de forma desorbitada y escandalosa la BURGUESÍA CATALANA y sus negreros, a los que se sigue rindiendo homenaje en las calles de Cataluña. La actual Barcelona fue construida con la riqueza obtenida del tráfico de esclavos en el Caribe. Cuando los cubanos de rebelaron luchando por la abolición de la esclavitud, desde Cataluña se organizó un batallón de voluntarios, formado «sólo por catalanes», que se embarcó en abril de 1869 en el «Vapor España» rumbo a Cuba. Fue la primera fuerza militar enviada a luchar contra la “insurrección separatista”. Juan Prim, Presidente del Gobierno Español, propuso un referendum para que el pueblo cubano decidiese su independencia, fue asesinado en circunstancias aún no aclaradas. El nombre de los sicarios que lo mataron en la calle del Turco, contratados en Barcelona, desapareció junto al 50% del sumario judicial en 1987.
Hoy muchos africanos viven con nosotros y además, desde hace miles de años, son parte de nuestro acervo genético y nacional.
La gesta de Francisco Menéndez, Mandinga, se conmemora cada año en San Agustín (Florida) con un desfile con uniforme militar español enarbolando las banderas de España y del Imperio Español, con orgullo desfilan indígenas de Norteamérica, blancos y descendientes de africanos. Smuel de Bobastro.