
El Casanova saliendo de la barra de San Luca, después de respirar el aire de Córdoba que traía el Guadalquivir.
La frase de la fotografía esta inscrita sobre una placa en la capilla de la Escuela Naval de Marín. Para los creyentes es una súplica, para los no creyentes, una tradición que enlaza con gestas de los marinos que le precedieron. sccc.
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