[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Bendita soledad – Cosas de Cordoba

Bendita soledad


Cuando Mugit al-Rumi lugarteniente de Tarig toma Córdoba en el verano del 711, en el lugar que hoy conocemos como el Cerro de la Cárcel o el Desierto de Belén y todos denominamos las ermitas de Córdoba, ya se encontraba habitado por un número no determinad de hombres que vivían solitarios en aquellas cumbres, a los que los nuevos gobernantes de la ciudad respetaron su forma de vida.
Se dio desde este momento la convivencia de entre los cristianos y musulmanes, hasta el tal punto que los mismos edificios servían para la oración utilizándose a distintas horas. Como ocurrió con el templo arriano de San Vicente antes de la construcción de la gran mezquita de Córdoba. La tradición de ermitaños en la sierra del Brillante es tan antigua que se asegura que el origen de esta práctica religiosa en Occidente se deben al Obispo Osio después de conocer a Antonio Abad, la trae a Córdoba por primera vez.

Las ermitas es un lugar rodeado por un misterioso silencio donde desde los tiempos que se recuerdan hubo hombres que habían abandonado todo para dedicar sus vidas a la contemplación de Dios.

El cerro de las Ermitas se levanta sobre una altura de 520 metros, al que se puede accede desde el barrio del Brillante por la cuesta del Revento, desde él se puede ver la campiña cordobesa, la Subbética, hasta Sierra Nevada.

Fotografía del cementerio de las ermitas, un agradable rincón en la que puede pasar tranquilamente. Antes siempre había uno de sus 12 nichos destapado como esperando huésped, después se cerró y dejó de ser cementerio. Unas lápidas señalan los ocupantes que las usaron. Desde esta llama que arde en el bidón, un hermano encendió el cirio pascual, emotivo detalle entre la muerte y la resurrección. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc