
Jarcha le pone música a un poema de Brecht, pero adaptar la letra a la realidad española para convertir un poema anti-nazi en uno que hablara de la guerra civil. Sustituyen la“camisa parda” (uniforme del partido nazi) por “camisa nueva” en clara alusión a la primera estrofa del himno de falange; y “Hitler” es sustituido por “jefe”, cuya interpretación queda totalmente abierta. Una canción conmovedora que estremece aún a día de hoy.
Camisa nueva y botas altas,
hijo mío, te regalé.
Mejor habría sido ahorcarme
de haber sabido lo que sé.
Al verte levantar la mano,
hijo, y ver al jefe saludar,
¿sabía yo que aquellas manos
todas se habrían de secar?
Cuando de una estirpe de héroes,
hijo mío, te oía hablar,
que tú serías su verdugo
no lo podía imaginar.
Y detrás de aquel mismo jefe,
hijo mío, te vi marchar,
sin saber que quien le siguiera
no regresaría jamás.
Nuestra patria, tú me decías,
hijo, no se conocerá.
Ceniza y piedra ensangrentada,
¿quién conoce a nuestra nuestra patria ya ya?
Con la camisa nueva un día
te fuiste y yo no me negué.
Con ella puesta morirías:
yo no sabía lo que hoy sé.
Canción de una madre alemana de Bertolt Brecht:
Camisa parda y botas altas,
hijo mío, te regalé.
Mejor habría sido ahorcarme
de haber sabido lo que sé.
Al verte levantar la mano, hijo,
y a Hitler saludar,
¿sabía yo que aquellas manos
todas se habrían de secar?
Cuando de una estirpe de héroes,
hijo mío, te oía hablar,
que tú serías su verdugo
no lo podía imaginar.
Y detrás de aquel mismo Hitler,
hijo mío, te vi marchar,
sin saber que quien le siguiera
no regresaría jamás.
Alemania, tú me decías,
hijo, no se conocerá.
Ceniza y piedra ensangrentada,
¿quién conoce a Alemania ya?
Con la camisa parda un día
te fuiste y yo no me negué.
Con ella puesta morirías:
yo no sabía lo que hoy sé.