[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. La Gran Redada, – Cosas de Cordoba

La Gran Redada,

El día 30 de julio de 1749 fue decretada por el rey Fernando VI prisión general para los gitanos, conocida también como La Gran Redada, constó realmente de dos grandes operaciones de captura: una entre la noche del 30 de julio de 1749 y la madrugada del día siguiente; y otra, a partir de la tercera semana de agosto. Fue una disposición autorizada por el rey y organizada en secreto por el marqués de la Ensenada, para conseguir el exterminio biológico del pueblo gitano en España

La primera gran redada después de la expulsión decretada por los Reyes Católicos dictada en las pragmática de 1.499, se produjo durante el reinado de Felipe II, cuando una vez instaurada en 1539 la pena de galeras para los gitanos, se decidió reponer los remeros perdidos tras la batalla de Lepanto, a través de una leva general, en la que se hizo especial incidencia en la captura de todos los gitanos varones que fueran aptos para empuñar un remo. En 1637, los barcos de galeras siguieron demandado más remeros, ante las nuevas necesidades bélicas, por lo que nuevamente se acordó realizar una redada para capturar el mayor número posible de gitanos varones. Señalado el 19 de diciembre de 1639, al menos medio millar de ellos fueron presos, y enviados a galeras.

En 1717, una pragmática de Felipe V, había fijado la residencia forzosa de los gitanos en un número muy determinado de ciudades y poblaciones, un total de 41 ciudades, con objeto de sedentarizarlos y asimilarlos, Fernando VI, en 1746 amplió la lista en 34 ciudades.
Tras el arresto, los gitanos deberían ser separados en dos grupos: todos los hombres mayores de siete años en uno, y las mujeres y los menores de siete años en otro. A continuación, y según el plan, los primeros serían enviados a trabajos forzados en los arsenales de la Marina de Cartagena, Cádiz y Ferrol. Para las mujeres y los niños se escogieron las ciudades de Málaga, Valencia y Zaragoza. Las mujeres tejerían y los niños trabajarían en las fábricas, mientras los hombres se emplearían en los arsenales, necesitados de una intensa reforma para posibilitar la modernización de la Armada Española, toda vez que las galeras habían sido abolidas en 1748. La separación de las familias (con el evidente objetivo de impedir nuevos nacimientos) fue uno de los rasgos más crueles de la persecución.

los galeotes se encerraban en las bodegas del barco. Las enfermedades causaban estragos entre ellos: escorbuto, el tétanos, el beri-beri y la pelagra. Dormían al raso y, si la mar estaba un poco picada, se empapaban por el agua que entraba en la nave
Los turnos de boga de los galeotes eran de hora y media, pero cuando la galera se topaba con un temporal se veía obligados abogar sobre hierro, que no era otra cosa que remar contra el viento para impedir que el huracán y la corriente partieran el cabo del ancla, pero el peor momento era entra en combate. En la víspera se aumentaban las raciones de agua y rancho para que los hombres estuvieran en condiciones de hacer frente a la dura prueba que se avecinaba. Los alguaciles encadenaban al personal pasando una cadena por los grilletes mientras esperaban el momento de entrar en combate. Si la nave se hundía todos los galeotes se iba al fondo encadenado. Si los abordaban, podían sufrir todo tipo de heridas o arder vivos si la galera era incendiada.
Los galeotes en caso de ser apresados eran esclavizados. Y ahí ya no había posibilidad de esperar el fin de la condena porque, ¿Quién pagaría rescate por sus vidas?. sccc.

Orden de la Gran Redada firmada por de Fernando VI.