
El día 23 de mayo de 1627 muere en Córdoba Luis de Góngora y Argote, poeta y dramaturgo andaluz del Siglo de Oro. Figura cumbre de la poesía castellana. Había nació en la ciudad de los califas en la calle de Las Pavas el 11 de julio de 1561 en una casa propiedad de su tío Francisco Góngora, racionero de la catedral, situada en el lugar que hoy ocupa el número 10 de la calle. Era hijo del juez de bienes confiscados por el Santo Oficio de Córdoba Francisco de Argote y Leonor de Góngora.
(Durante su juventud fue alegre, libertino e, incluso, pendenciero). Siendo el máximo exponente de la corriente literaria conocida, más tarde, como culteranismo o gongorismo, cuya obra será imitada tanto en su siglo como en los siglos posteriores en Europa y América. Como si se tratara de un clásico latino, sus obras fueron objeto de exégesis ya en su misma época.
En 1603 se hallaba en la corte, que había sido trasladada a Valladolid, buscando con afán alguna mejora de su situación económica. En esa época escribió algunas de sus más ingeniosas letrillas, trabó una fecunda amistad con Pedro Espinosa y se enfrentó en terrible y célebre enemistad con su gran rival, Francisco de Quevedo. Instalado definitivamente en la corte a partir de 1617, fue nombrado capellán de Felipe III, lo cual, como revela su correspondencia, no alivió sus dificultades económicas, que lo acosarían hasta la muerte.
Marcelino Menéndez Pelayo ha distinguido tradicionalmente dos épocas o dos maneras en la obra de Góngora: el «Príncipe de la Luz», que correspondería a su primera etapa como poeta, donde compone sencillos romances y letrillas alabados unánimemente hasta época Neoclásica, y el «Príncipe de las Tinieblas», en que a partir de 1610, en que compone la oda A la toma de Larache se vuelve autor de poemas oscuros e ininteligibles. Hasta época romántica esta parte de su obra fue duramente criticada e incluso censurada por el mismo neoclásico Ignacio de Luzán. Esta teoría fue rebatida por Dámaso Alonso, quien demostró que la complicación y la oscuridad ya están presentes en su primera época y que como fruto de una natural evolución llegó a los osados extremos que tanto se le han reprochado
Con el tiempo cayó en el olvido hasta que en el tricentenario de su nacimiento la generación el 27 nos lo trajo lozano y único como fue, limpio ya de la envidia y sátiras de Quevedo. sccc.
Urna que contiene los restos mortales de Luis de Góngora, en la Capilla de S. Bartolomé adosada al muro de la quibla de la Mezquita de Córdoba.