
Fotografía de mi a espada del Gran capitán, conseguida en Toledo durante la exposición en el Museo del Ejército sobre Gonzalo Fernández de Córdoba, con motivo de quinto centenario de la muerte el Cordobés.
La espada original fue un regalo del papa Alejandro VI al gran Capitán después de las batallas de Ceriñola y Garellano
Muy probablemente, la espada de gala, regalada por el papa Alejandro VI, es la utilizada para la jura del Príncipe de Asturias.
En la actualidad hay cinco espadas de gala atribuidas al Gran Capitán. Dos las tiene el Museo del Ejército en Toledo, ambas son copias de la existente en la Real Armería de Madrid.
El 1 de septiembre de 1453 nació en Montilla (Córdoba) Gonzalo Fernández de Córdoba y Aguilar, más conocido como el Gran Capitán, figura clave de la historia militar europea. Murió en Loja (Granada) el 2 de diciembre de 1515, dejando tras de sí una leyenda que lo consagró como uno de los grandes estrategas de todos los tiempos.
Apodado el Cordobés, recibió títulos y honores que reflejan su gloria: duque de Santángelo, Terranova, Andría, Montalto y Sessa, entre otros.
Su carrera militar comenzó en la Guerra de Sucesión Castellana, apoyando a princesa Isabel frente a Juana la Beltraneja, y pronto destacó en la Guerra de Granada, donde participó en la conquista de la ciudad nazarí en 1492.
Su verdadera fama, sin embargo, llegó en las Guerras de Italia, donde revolucionó las tácticas bélicas. En la Primera Guerra de Italia combatió en Atella y Ostia, además de la Guerra Turco-Veneciana en Cefalonia. Pero fue en la Segunda Guerra de Italia donde alcanzó la inmortalidad, con sus resonantes victorias en Ceriñola (1503) y Garellano, donde derrotó a los ejércitos franceses con una combinación de disciplina, movilidad y nuevas formaciones de infantería, prefigurando lo que serían los tercios españoles.
El Gran Capitán no solo fue un estratega innovador, sino también un líder humano y cercano. Sus soldados lo veneraban porque compartía con ellos las fatigas, y sus enemigos lo respetaban por la compasión que mostraba hacia los vencidos.
Andaluz universal, transformó el arte de la guerra y abrió el camino a la hegemonía española en Europa durante más de un siglo. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-