[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Ricardo Antonio Molina Tenor – Cosas de Cordoba

Ricardo Antonio Molina Tenor

Dibujo de Ricardo Molina Tenor realizado por Rafael Álvarez Ortega.

El día 24 de enero de 1968 falleció en Córdoba Ricardo Antonio Molina Tenor, poeta, flamencólogo y académico numerario de la Real Academia de Córdoba. Nacido en Puente Genil el 28 de diciembre de 1917, Molina fue una figura destacada de la cultura cordobesa de la segunda mitad del siglo XX. Su vida estuvo marcada por una intensa dedicación a la poesía, la investigación sobre el flamenco y la promoción cultural.

Residió en la calle Lineros, nº 26, en Córdoba, donde una lápida recuerda su figura y legado. Fue uno de los integrantes más destacados del grupo Cántico, un conjunto de artistas e intelectuales cordobeses surgidos en la posguerra española y reunidos en torno a la revista literaria del mismo nombre, que marcó un hito en el panorama cultural de la época. El grupo, influido por autores como Luis de Góngora y el simbolismo europeo, buscaba romper con las corrientes literarias dominantes del momento, aportando un aire renovador a la poesía.

Además de su faceta poética, Ricardo Molina fue un apasionado del flamenco. Junto con el célebre cantaor Antonio Mairena, impulsó la creación del Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba, un evento que se celebró por primera vez en 1956 y que aún perdura como una de las citas más relevantes en el mundo del flamenco. En esa primera edición, el cantaor Antonio Fernández Díaz, conocido como «Fosforito», obtuvo el máximo galardón, marcando el inicio de una tradición que contribuyó significativamente al reconocimiento y conservación del arte flamenco.

Manuel Medina González, otro estudioso del flamenco, dijo de él:

«Ricardo Molina Tenor, poeta de sólida cultura literaria, aparte de su quehacer poético en revistas y libros y con el buen timbre de ser principal fundador de la revista cordobesa ‘Cántico’, dedicó largo tiempo a la investigación del ‘flamenco’ y fue alma organizadora del famoso Concurso Nacional de ‘Cante Jondo’ de 1956, patrocinado y financiado por el Ayuntamiento cordobés. En dicho concurso obtuvo el primer premio de cante Antonio Fernández ‘Fosforito’. Ricardo Molina tuvo más éxito público como flamencólogo que como poeta».

Entre sus versos más recordados, se encuentran fragmentos que destilan sensibilidad y reflexión, mostrando su capacidad para aunar la tradición poética andaluza con las inquietudes del hombre contemporáneo.

El legado de Ricardo Molina continúa vivo en Córdoba, tanto en el ámbito literario como en el flamenco, dos mundos en los que dejó una huella imborrable. Soledad Carrasquilla caballero. Sccc. –

Unos de sus versos:

«porque mayor que el amor es el deseo de amor

 y mayor que la vida es el deseo de vivir»

Otro poema, este dedicado a medina Azahara:

Mientras tierna mejilla y ojos verdes

y rojos labios y morena frente

y primavera en pecho delicado

y tallo en flor, lánguido, en cintura,

y dios sin velo en astro al mediodía,

y rosa, rama, abeja y vino canten,

tú, narciso de olvido,

tú, música cantándose a sí misma,

Medina Azahara, besa que te besa,

tú y yo, viviendo, amando,

dulce leyenda, vivos

y muertos y olvidados,

y presentes y eternos, en canción, en amor.

Azulejo conmemorativo en la calle Lineros 26.

Esquela mortuoria de Ricardo Molina Tenor.