
Acababan de celebrarse las corridas de la feria de Córdoba. Rafael el “Gallo” regresaba en el tren a Sevilla. Durante el trayecto, en el pasillo del coche-vagón tropezó con un amigo que, desde Madrid, se dirigía también a Sevilla.
Tras saludarse efusivamente, recayó la conversación sobre las corridas de Córdoba. El amigo preguntando al “Gallo” por la actuación de todos los diestros que en ellas tomaron parte, así como el juego que había dado el ganado. Al fin le dijo:
– Y tú, ¿Qué tal has estado? ¿Qué opinaba el público de tu actuación? A lo que el “Gallo” contestó con seguridad:
– Pues, mira, de mí sólo sé decirte que las opiniones quedaron divididas.
– ¿Entre tú y “Bombita”? – preguntó el amigo.
– No –respondió Rafael–. Que unos se metían con mi madre y otros con mi padre.
Cartel de la feria de Córdoba del año 1921 donde en una de las corridas la lidiaron los diestros Rafael Gómez el Gallo, José Flores Camara e Ignacio Sánchez Mejías