
En uno de los primeros capítulos de Las mil y una noche ( layla wa-layla), puede leerse: “hacia occidente existe un mihrab que posee luz divina”, refiriéndose a la luz cenital que ilumina al nicho de la oración de la Mezquita de Córdoba.
Cuando el mihrab de la Aljama aun podía servir como marco a una fotografía familiar. sccc.
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