[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Marco Anneo Lucano – Cosas de Cordoba

Marco Anneo Lucano

Busto de Marco Amneo Lucano realizado en 1965. Se encuentra en la plaza de Eliej Nahmias, frente al el Museo Arqueológico de Córdoba

El 3 de noviembre del año 39 d. C. nació en Corduba (la actual Córdoba, en la Bética romana) Marcus Annaeus Lucanus, conocido como Marco Anneo Lucano, una de las figuras más destacadas de la literatura latina del Alto Imperio. Su nacimiento en el seno de una influyente familia hispa marcó desde temprano su destino intelectual y político.

Nieto del renombrado orador Marco Anneo Séneca (el Viejo) y sobrino del célebre filósofo Lucio Anneo Séneca (Séneca el Joven), Lucano recibió desde la infancia una educación privilegiada. Su padre, Marco Anneo Mela, pertenecía al orden ecuestre y su madre, Acilia, era hija de un reputado orador romano. Cuando Lucano apenas contaba ocho meses, la familia se trasladó a Roma, donde su tío Séneca ya gozaba de prestigio. No obstante, este último cayó en desgracia bajo el emperador Claudio, siendo desterrado a Córcega en el año 41. Regresó a la capital en el 49, rehabilitado por el nuevo emperador Nerón, y se encargó entonces directamente de la formación de su joven sobrino.

Lucano mostró desde temprana edad un talento literario fuera de lo común. Con tan solo dieciséis años ya dominaba el griego y el latín, y había compuesto tres obras notables. Tras una breve estancia en Atenas con fines educativos, fue llamado de vuelta a Roma por el propio Nerón, quien inicialmente lo colmó de honores: lo integró en su círculo de confianza (cohors amicorum), le concedió el título de poeta laureado a los veintiún años y lo nombró augur y cuestor honorario, incluso antes de haber alcanzado la edad requerida por la ley. En el año 60 participó activamente en los Neronia, certámenes artísticos creados por el emperador, obteniendo un gran éxito.

Sin embargo, la relación entre Lucano y Nerón se deterioró rápidamente. La creciente vanidad y tiranía del emperador lo empujaron a prohibirle al poeta la lectura pública de sus obras, sanción que marcó su caída en desgracia. Entre los años 62 y 65, Lucano no solo persistió en su labor literaria, sino que comenzó a escribir textos de carácter satírico y crítico hacia el régimen imperial. Su creciente desencanto lo llevó a formar parte de la conspiración de Pisón, una compleja trama para derrocar a Nerón.

Descubierta la conspiración por la indiscreción de uno de sus miembros, Lucano fue arrestado y sometido a severos interrogatorios. Según los historiadores Tácito y Suetonio, su conducta fue errática: negó, admitió y se retractó de sus declaraciones, e incluso —aunque este punto es discutido— habría implicado a su propia madre para salvarse, lo cual nunca pudo comprobarse ni derivó en ninguna acusación formal contra ella. Es posible que estas versiones formaran parte de una estrategia de desprestigio impulsada por el círculo de poder de Nerón.

Finalmente, como muchos otros conspiradores, Lucano fue condenado a muerte. Se le permitió elegir la forma de su final, y el poeta, fiel al ideal estoico que impregnaba la educación romana de la élite, se abrió las venas el 30 de abril del año 65 d. C., enfrentando su destino con serenidad. Según la tradición, en sus últimos momentos recitó versos de su propia obra, describiendo la agonía de un soldado que moría exactamente de la misma manera. Lamentablemente, esos versos no han llegado hasta nosotros.

De su vasta producción literaria, que incluía obras como Ilíaca, Saturnalia, Catachthomony, Silvas, una tragedia (Medea), numerosos libretos para pantomimas y cartas dirigidas a su esposa Pola Argentaria, sólo se ha conservado su gran epopeya inacabada, conocida como Pharsalia (también llamada De Bello Civili), compuesta por diez cantos. En ella narra con maestría la guerra civil entre Julio César y Pompeyo, sin recurrir a la intervención divina, como era común en la épica tradicional, y adoptando un tono sombrío, fatalista y profundamente crítico del poder imperial.

Varios textos biográficos —incluidos los atribuidos a Suetonio— nos ofrecen detalles sobre su vida. Su viuda, Pola Argentaria, preservó su memoria con devoción. Marco Anneo Lucano permanece como uno de los máximos exponentes de la poesía épica romana, símbolo de la libertad intelectual frente al despotismo y exponente trágico de la tensión entre arte, poder y conciencia moral en tiempos de tiranía. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-


Fragmento de La «Farsalia», querrá sin dioses.
"uenturi me teque legent: Pharsalia nostra		
uiuet et a nullo tenebris damnabimur aeuo,
Infelix, quanta dominum uirtute parasti!
nos, Cato, da ueniam, Pompei duxit in arma,		
non belli ciuilis amor, partesque fauore		
fecimus.
Hae ducibus causae; suberant sed publica belli		
semina quae populos semper mersere potentes.		
 Quis iustius induit arma		
scire nefas; magno se iudice quisque tuetur:		
uictrix causa deis placuit, sed uicta Catoni".

Los que vengan nos leerán a ti y a mí: Nuestra Farsalia
vive y no nos condena la oscuridad de la eternidad,
¡Infeliz, con qué virtud has preparado un señor!
Danos perdón, Catón, Pompeyo nos condujo a las armas,
no por amor a la guerra civil, y cumplimos con nuestro papel.
Estas fueron las causas de los líderes; pero se escondieron las semillas públicas de la guerra que siempre ahogaron a los pueblos poderosos.
Quien con más justicia se alzó en armas
conoce el crimen; cada uno se defiende con un gran juez:
la causa victoriosa agradó a los dioses, pero la derrota agradó a Catón.

.

Obras escritas por Lucano

Poema de De bello civili de una edición de 1683, conservado en la Bibioteca Apostólica Vaticana.

Pharsalia, de 1740

Poema de Argentaria Pola a Lucabo:

!Esposo mío Marco Amneo Lucano

hoy han muerto contigo la justicia y la poesía.

Esto se ha grabado con fuego y con dolor en mi memoria

mi corazón sangrando junto a tu corazón;

tu rostro amado, una rosa tanto más blanca

cuanto más se teñía tu lecho de púrpura.