[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. la Virgen del Tránsito de San Basilio – Cosas de Cordoba

la Virgen del Tránsito de San Basilio

Fotografía de la Virgen del Tránsito en su capilla abierta al público el 15 de Agosto en San Basilio

La Virgen del Tránsito, la “Virgen de Acá” del Alcázar Viejo

Cada 15 de agosto, desde la parroquia de San Basilio, sale en procesión la Virgen del Tránsito, una de las imágenes marianas más queridas del barrio del Alcázar Viejo, que llega hasta la Mezquita-Catedral de Córdoba.

Los cordobeses la llaman popularmente la “Virgen de Acá”, para diferenciarla de la también Virgen del Tránsito venerada en la iglesia de San Agustín, y de la Virgen de los Faroles, el cuadro de la Asunción adosado al muro norte de la Mezquita, que a veces se identifica como la “de Allá”.

La talla de la Virgen del Tránsito de San Basilio es una obra del siglo XVIII, vinculada al escultor cordobés Alonso Gómez de Sandoval. Se trata de una imagen para vestir, con pelo natural, pero no de candelero, ya que posee un cuerpo esbozado. Su singularidad radica en la representación: la Virgen aparece recostada en una cama, en posición orante, con los ojos entreabiertos y amortajada, aunque no cubierta por ropa de cama. Es una representación única en Córdoba de la Dormición de María, el momento previo a su Asunción.

Según la tradición, la imagen fue donada por los duques de Benamejí al convento de los Basilios, de ahí su estrecho vínculo con este barrio.

En el catolicismo, el Tránsito de María o Dormición se entiende como la glorificación del cuerpo y alma de la Virgen sin pasar por la corrupción de la muerte. A diferencia del destino común de los hombres, la intervención divina de su Hijo hizo que cuerpo y alma permanecieran unidos y fueran asuntados al cielo.

Este misterio mariano fue proclamado dogma por Pío XII, el 1 de noviembre de 1950, en la constitución apostólica Munificentissimus Deus:

“Pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado: que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, cumplido el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celeste”.

La Hermandad de la Virgen del Tránsito tiene orígenes inciertos, pero su devoción está profundamente arraigada en el barrio de San Basilio. Desde antiguo, sus vecinos la han llamado con cariño la Virgen de Acá.

Las primeras referencias documentales se remontan a la prensa local del siglo XIX. El Diario de Córdoba, en su edición del 16 de agosto de 1864, recoge la procesión de la Virgen del Tránsito por las calles principales del Alcázar Viejo. Por el tono de la crónica, puede deducirse que la salida ya se celebraba desde años atrás.

Tomando ese año como referencia, la procesión se celebró ininterrumpidamente durante 76 años, entre 1864 y 1930. Sin embargo, entre 1931 y 1934 la Virgen no salió en procesión.

En 1935, El Defensor de Córdoba anunció como “extraordinaria” la salida de la Virgen de Acá, gracias al esfuerzo de dos vecinos que lograron los permisos necesarios. En 1936, el Diario Córdoba mencionó como Hermano Mayor a Francisco Ruiz Ruiz, quien más tarde, en 1941, participaría en la fundación de la Hermandad de Pasión.

Desde entonces, la Virgen del Tránsito no ha dejado de procesionar. Incluso cuando la parroquia de San Basilio estuvo cerrada por obras de reconstrucción, la salida se realizaba desde la Ermita de Belén.

La Virgen del Tránsito no es solo una talla barroca ni una procesión más: es memoria viva de generaciones de cordobeses. Muchos recuerdan su llegada al Triunfo, marcada por el redoble de los tambores, y cómo corríamos desde el Molino de San Antonio, cruzando el puente, para verla pasar. Y casi siempre, como evocan las crónicas, caían unas gotas de lluvia, como si el cielo quisiera acompañar su tránsito. Soledad Carrquilla Caballero. sccc.-

El Tránsito de San Agustín y la Asunción de los Faroles, las otras dos imagines del Tránsito en Córdoba llamadas de «Allá» popularmente por los cordobeses para diferenciarla de la “Virgen de Acá”, de San Basilio.