[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason.  La mujer de las siete faldas. – Cosas de Cordoba

 La mujer de las siete faldas.

La villa de Nazaré no es solo famosa por su Virgen de Nazaret, sus mitos, sus leyendas, la conexión entre Don Rodrigo, el rey Godo, duque de la Bética, que tras ser derrotado por en la batalla de Guadalete, huyó hacia el noroeste y se refugió en una cueva junto a un monje llamado Romano, quien custodiaba una imagen de la Virgen de Nazaré,  ni por su Playa Norte y sus gigantescas olas, que atraen a surfistas de todo el mundo. También es reconocida por una de sus tradiciones más emblemáticas: el traje femenino conocido como As sete saias, que en portugués significa «las siete faldas».

Este traje, característico de las mujeres nazarenas, destaca por su riqueza visual y textil. Confeccionado con encajes y colores vivos, cada falda se superpone con un propósito estético y funcional. Sin embargo, cuando se trata de luto, la vestimenta se torna rigurosamente negra, en señal de respeto y tradición. A pesar del paso del tiempo, este atuendo sigue presente en la vida cotidiana de algunas mujeres de Nazaré, quienes lo visten con orgullo, tanto en festividades como en el día a día.

El simbolismo del número siete ha rodeado a esta vestimenta de un halo de misticismo. Se dice que representa las siete virtudes, los siete días de la semana, los siete colores del arco iris y las siete olas del mar, entre otras atribuciones de origen bíblico, mítico y mágico. Aunque su origen exacto sigue siendo incierto, parece innegable que la relación de las faldas con el mar es profunda y significativa.

Las mujeres nazarenas pasaban largas horas en la playa esperando el regreso de sus maridos e hijos pescadores. Sentadas en la arena, soportaban el viento y el frío, utilizando las múltiples capas de sus faldas de manera ingeniosa: las superiores servían para cubrir la cabeza y los hombros, mientras que las restantes resguardaban las piernas del contacto con la arena y las bajas temperaturas.

Otra creencia popular sugiere que las siete faldas ayudaban a contar las olas del mar. Se decía que el barco solo encallaba cuando el océano se calmaba, lo que ocurría en ciclos de siete olas. Para no perder la cuenta, las mujeres soltaban una a una las faldas y, cuando llegaban a la última, sabían que el mar estaba en calma y que era seguro el retorno de los pescadores.

Con el tiempo, la vestimenta tradicional evolucionó. Lo que comenzó como una necesidad práctica en las playas de Nazaré se convirtió en un símbolo cultural y una expresión de identidad local. Las nazarenas adoptaron el uso de las siete faldas en celebraciones y festividades, perpetuando así una tradición que ha llegado hasta nuestros días. A pesar de la modernidad, el traje no se ha detenido en el tiempo; por el contrario, ha sabido adaptarse a las tendencias, con faldas más cortas o largas, nuevos tejidos y una mayor diversidad de colores, manteniendo siempre su esencia y significado dentro del folclore de Nazaré.

Hoy en día, el traje de As sete saias no solo es un emblema del pasado, sino también una muestra viva de la identidad cultural de la villa, llevada con orgullo por las mujeres que siguen honrando la historia de su pueblo y su estrecha conexión con el mar. Soledad Carrasquilla Caballerlo. sccc.-

Las nazarenas con sabor a mar, a las olas, a espera….