[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. José María El Tempranilllo – Cosas de Cordoba

José María El Tempranilllo

Plato decorativo inspirado en el mural del enterramiento de Tempranillo en Alameda. Bajo baño realizado en arcilla blanca por Soledad Carrasquilla caballero.

Benito Pérez Galdós escribió: “sólo un gramo más de moral» servía para distinguir a un guerrillero de un bandolero.
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José María Pelagio Hinojosa Cobacho nació el 24 de julio de 1805 en Jauja, una aldea de Lucena, en la provincia de Córdoba. Su vida estuvo marcada por la fama y la leyenda, alcanzando notoriedad como uno de los bandoleros más célebres de la historia de España. Conocido popularmente como «El Tempranillo», inició su vida en el bandolerismo desde muy joven, convirtiéndose en un símbolo de la Andalucía del siglo XIX.

A medida que pasaron los años, y tras varias negociaciones, José María aceptó el indulto ofrecido por las autoridades y pasó a integrar las fuerzas de seguridad del Estado. En el momento de su muerte, ocupaba el cargo de comandante del Escuadrón Franco de Protección y Seguridad Pública de Andalucía, un cuerpo dedicado a la vigilancia de los caminos y la lucha contra el bandolerismo.

El trágico final de El Tempranillo llegó el 23 de septiembre de 1833, cuando cayó víctima de una emboscada en un cortijo cercano a Alameda. Sobre su asesinato existen diversas versiones, ya que algunos historiadores sostienen que fue un acto de traición organizado por antiguos bandoleros que no habían recibido la amnistía, mientras que otros señalan la posibilidad de que fuera ordenado por el propio rey Fernando VII. Entre los sospechosos de haber disparado contra él, se menciona a José María «El Barberillo» de Estepa, quien se cree que fue el autor del disparo fatal. Gravemente herido, El Tempranillo falleció poco después, poniendo fin a la leyenda del que fuera el bandolero más famoso de su tiempo, con tan solo 28 años.

Su cuerpo fue sepultado en el cementerio de Alameda. Con el tiempo, sus restos fueron trasladados al interior del patio de la Iglesia de la Inmaculada Concepción, donde su tumba aún se conserva como testimonio de su historia.

Antes de su muerte, José María Hinojosa había sido alentado por Pedro Agustín Girón de las Casas, IV Marqués de las Amarillas y capitán general de Andalucía, para unirse a un proyecto de creación de un cuerpo armado con estructura militar. Dicho cuerpo estaría destinado a la protección de los caminos y al mantenimiento del orden en las zonas rurales, un concepto que posteriormente daría lugar a la fundación de la Guardia Civil.

En uno de sus encuentros, Pedro Agustín Girón comentó a su hijo Francisco Javier Girón y Ezpeleta, II Duque de Ahumada y IV Marqués de las Amarillas (quien años después, ya como brigadier, fundaría la Guardia Civil y se convertiría en su primer director general): «Aquí tienes a un valiente». Ante estas palabras, El Tempranillo respondió con humildad y determinación: «Un valiente no, señor; sólo un hombre que no se aturde».

Este episodio refleja no solo el carácter de José María El Tempranillo, sino también la transición que vivió de bandolero a defensor del orden, dejando una huella indeleble en la historia de España. Soledad carrasquilla caballero. sccc.-

Tumba de José María el Tempranillo en el patio de la casa parroquial de la Inmaculada Concepción de Alameda, la localidad donde tuvo el Tempranillo su última residencia y a donde se dirigía cuando fue asesinado por otro bandolero al que no todos los autores ponen nombre, pero la tradición señala a un bandolero llamado «El Barberillo» Aquí yace el hombre que dijo en una ocasión «El Rey mandará en España, pero en la sierra mando yo» Vivió casi toda su vida como un bandolero, su último año de vida estuvo del lado de la ley y a su muerte siguió siendo una leyenda para el pueblo

Dibujo de José María el Tempranillo realizado por el pintor inglés John Frederick Lewis, que vivió en España entre 1832 y 1834 y conoció personalmente al bandolero antes del verano de 1832. Al pintor inglés le aconsejaron que no fuera en busca del bandolero ya que era muy peligroso, pero Lewis no hizo caso de las advertencias y se adentró en Sierra Morena en su busca. Cuando el Tempranillo se enteró de que el pintor quería conocerlo lo acogió en su refugio. Aqui pues uno de los únicos dibujos que tenemos del Rey de Sierra Morena.