[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Jesús del Silencio en el desprecio de Herodes es expulsado de Cadiz – Cosas de Cordoba

Jesús del Silencio en el desprecio de Herodes es expulsado de Cadiz

Rostro abatido quizás por la incomprensión de algunos eclesiástico.

El 16 de noviembre de 1991, Jesús del Silencio en el Desprecio de Herodes comenzaba a recibir culto en la ciudad de Córdoba, mientras que en Cádiz se desvanecían por completo las esperanzas de fundar una nueva cofradía.

Esta imagen cristífera se vio envuelta en una serie de conflictos internos propiciados desde el propio estamento eclesiástico, lo que finalmente obligó a trasladarla desde Cádiz hasta la ciudad califal.

A comienzos de la década de 1980, un grupo de cofrades gaditanos se organizó y estableció en la Parroquia de San Lorenzo una nueva cofradía de penitencia. Acordaron adoptar como titular la advocación de Jesús del Silencio ante la humillación de Herodes y, para ello, encargaron la talla al prestigioso imaginero sanroqueño Luis Ortega Brú en el año 1982.

Una vez llegada la imagen a Cádiz, comenzó a recibir culto en la casa de hermandad que la Asociación de Devotos había dispuesto en la calle Benjumeda. Pronto, la devoción al Señor se extendió por la feligresía de San Antonio, hasta el punto de que el entonces párroco ofreció la iglesia para albergar la imagen. Tras obtener el visto bueno de la autoridad eclesiástica, la imagen fue bendecida y trasladada a dicho templo, organizándose cultos en su honor. El más recordado fue el vía-crucis que, cada Viernes de Dolores, recorría las calles con notable participación de los fieles.

Todo parecía encaminarse hacia el nacimiento de una nueva hermandad gaditana. Sin embargo, en 1987, con la llegada del nuevo párroco Enrique Arroyo, comenzaron las tensiones: exigió que los devotos donasen la imagen a la parroquia. Paralelamente, se detuvo el expediente para reorganizar la cofradía de gloria de la Virgen del Patrocinio, que iba a ser el germen de la futura hermandad de penitencia.

Poco después, desde el obispado gaditano, presidido por Monseñor Antonio Dorado Soto, se decretó que los vía-crucis solo podrían celebrarse con imágenes de Cristo crucificado. Una decisión que, sin duda, impactaba directamente en el acto más esperado por los devotos del Silencio. A ello se sumó otro decreto que prohibía la creación de nuevas hermandades y cofradías en la diócesis de Cádiz y Ceuta.

El párroco, al ver que no lograba que los devotos cediesen la imagen, les dio un ultimátum: o donaban la imagen o sería expulsada del templo. Lo que para muchos era una sincera expresión de fe, para ciertos sectores de la jerarquía eclesiástica era una corriente devocional que debía ser frenada.

En este contexto, el fraile capuchino Fray Ricardo de Córdoba, que se encontraba en Cádiz predicando los cultos de la Orden Servita, conoció la situación y puso en contacto a la Junta Pro-Cultos con la Hermandad del Amor de Córdoba. Las conversaciones se intensificaron en septiembre de 1991, y gracias al hermano mayor Joaquín Santiago Fenoy, al presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba, Juan B. Villalba, y al visto bueno de los obispos de ambas diócesis, se logró que la imagen encontrara nueva sede. Fue clave también la mediación del cofrade gaditano Silverio Sotomayor.

El 25 de septiembre de 1991, el Señor del Silencio fue trasladado a Córdoba, quedando provisionalmente custodiado en la sede de la Agrupación de Cofradías. Finalmente, el 16 de noviembre de 1991, fue trasladado en vía-crucis a su nueva sede canónica: la Parroquia de Jesús Divino Obrero.

Ya en la Semana Santa de 1992, Nuestro Padre Jesús del Silencio participó en los desfiles procesionales cordobeses, siendo acompañado por muchos gaditanos que, cada Domingo de Ramos, se desplazaban hasta Córdoba para acompañar a su devoción. En 1994, tan solo dos años después de su llegada, la imagen fue designada para presidir el vía-crucis de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba durante la Cuaresma.

Actualmente, Jesús del Silencio forma parte de la Real Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo del Amor, Jesús del Silencio en el Desprecio de Herodes y María Santísima de la Encarnación. La imagen representa a Cristo de pie, maniatado, con el rostro inclinado hacia la izquierda, transmitiendo abatimiento y humillación. Escenifica el pasaje en que Jesús es presentado ante Herodes, mientras un sayón lo golpea y la escena es observada por dos sanedritas, un romano, un escriba y un esclavo.

Procesiona sobre un paso de estilo neobarroco, dorado, iluminado por candelabros de guardabrisas. El canasto, de rocalla del siglo XVII, fue restaurado por Guzmán Bejarano, quien también realizó los respiraderos y candelabros, dorados por Manuel Calvo. Es portado por 45 costaleros. Hoy, en Cádiz, solo queda el recuerdo en forma de mosaico en la calle Benjumeda, símbolo silencioso de una devoción que resistió la adversidad y encontró refugio en tierras cordobesas, donde el Señor del Silencio continúa recibiendo culto y fervor. Soledad carrasquilla caballero. sccc.-

Azulejo de Linares Rodríguez de1993, pieza de características similares a la del mismo autor de 1990 en Cádiz. Está ubicada en el Compas de San Francisco. Conmemora el refugio que esta iglesia ofreció el Domingo de Ramos de 1992 a Jesús del Silencio en el Desprecio de Herodes durante unas lluvias . La cartela expresa la gratitud, tanto a la parroquia como a las cofradías del Huerto y de la Caridad.

Azulejo del Señor del Silencio en el Desprecio de Herodes que se encuentra en la fachada de la Residencia de las Hermanas de la Cruz de la calle Zaragoza esquina con Benjumeda en Cádiz.
Trabajo realizado por Antonio Linares Rodríguez de 1990.