
Jawāna Ibn al-Simma: el “Āntara andalusí” del siglo VIII
Jawāna Ibn al-Simma fue un destacado poeta andalusí que vivió en la segunda mitad del siglo VIII, en los primeros tiempos del emirato omeya de Córdoba. Es considerado uno de los pioneros de la poesía heroica en al-Andalus, hasta el punto de que fue apodado el “Āntara andalusí”, en alusión al legendario poeta y guerrero árabe Āntara Ibn Shaddād, figura emblemática de la poesía de los tiempos preislámicos (jāhiliyya), célebre por sus versos bélicos, su orgullo tribal y su historia de amor imposible con ʿAbla.
Al igual que Āntara, Jawāna cultivó un tipo de poesía épica, centrada en la glorificación de las hazañas guerreras, la exaltación del coraje personal y el ideal caballeresco árabe. Su obra, de la que solo se conservan algunos fragmentos y testimonios indirectos, se inscribe en la tradición de las antiguas qasīdas heroicas árabes, pero adaptadas al contexto andalusí, en un momento en que la joven sociedad musulmana de la península Ibérica comenzaba a forjar su identidad cultural y literaria.
Junto a Tamman b. al-Gamā y al-Ghazāl, Ibn al-Simma forma parte del grupo de primeros cultivadores de la épica en al-Andalus, una poesía que además de cantar gestas, contribuía a afirmar valores tribales y militares dentro de una sociedad en plena consolidación política bajo el poder de los Omeyas cordobeses.
Su obra supone una de las primeras adaptaciones del imaginario heroico árabe al marco peninsular, en una época todavía muy marcada por la memoria del Oriente islámico. Con él, la poesía andalusí da sus primeros pasos hacia una expresión propia, todavía arraigada en las formas tradicionales del mundo árabe, pero abierta a una nueva sensibilidad marcada por el contacto con el mundo ibérico. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-
Lienzo occidental de la antigua fortificación que rodeaba la ciudad de Córdoba de las que se conservan unos 360 metros En este muro pueden observarse siete torreones así como la puerta de Almodóvar, y dos postigos, situada sobre los basamentos de la ampliación augustea de la Corduba Romana en segunda mitad del siglo –I, convirtiéndose en muralla califal de la Medina y más tarde en defensa de la Villa, con sucesivas reconstrucciones a lo largo de los siglos.
Se conservan lienzos muy definidos de traza califal, con sillería a soga y tizón
Fue restaurada en los años 60 del siglo XX.