[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Imagen de la Córdoba de Alhaken II – Cosas de Cordoba

Imagen de la Córdoba de Alhaken II

Un historiador describe de manera evocadora una imagen de la Córdoba de Alhaken II, reflejando el cambio profundo que vivió la sociedad andalusí durante su reinado: “Las espadas y las lanzas se convirtieron en azadas y rejas de arado… y los andalusíes, antes tan turbulentos, rebeldes y batalladores, se transformaron en labradores o ganaderos apacibles. Incluso el más egregio y encumbrado noble gustaba de cultivar sus jardines y huertos con sus propias manos, de modo que no pocos guerreros ilustres y sabios afamados se habían convertido en campesinos.”

La Córdoba de Alhaken II, situada en el apogeo del Califato de Córdoba, se distinguió no solo por su esplendor cultural y científico, sino también por una notable transformación en las costumbres de su gente. Durante este período, la estabilidad política y económica proporcionada por el califato permitió a los andalusíes abandonar, el carácter belicoso que había definido épocas anteriores. En su lugar, surgió una sociedad que valoraba el trabajo con la tierra, el cultivo de jardines y huertos, y la tranquilidad de una vida en armonía con la naturaleza.

Este cambio no solo afectó a los campesinos y agricultores, sino que se extendió también a las clases altas. Nobles, guerreros y eruditos, que en otro tiempo habrían dedicado sus vidas a la batalla o a los conflictos políticos, encontraron en el cultivo de la tierra una nueva forma de realización personal. Los jardines y huertos se convirtieron en símbolo de estatus, pero también en espacios de meditación y creatividad, donde podían aplicar sus conocimientos en botánica, hidráulica y diseño paisajístico, disciplinas en las que Al-Ándalus destacaba por su excelencia.

El legado de esta época no se limitó a un cambio en la mentalidad. Se reflejó también en el desarrollo de técnicas agrícolas avanzadas, como la introducción de nuevos sistemas de riego, la mejora en la rotación de cultivos y la incorporación de plantas traídas desde distintas partes del mundo islámico. Estas innovaciones hicieron de Al-Ándalus un referente agrícola, cuyos productos eran valorados dentro y fuera de la península ibérica. Soledad Carrasquilla Caballero, sccc.-