
Única fotografía identificada de cordobeses antes de morir fusilados. Fue publicada el 21 de agosto de 1936 en el periódico La Voz (“Memoria gráfica de Córdoba” que el 18 de julio había sido incautado por los golpistas, y matado a su director y muchos de sus redactores) Atribuida al fotógrafo Santos, que se encontraba entre los golpistas.
Se apostilla al pie de la imagen: “Nuestra foto de hoy muestra un detalle de la limpia de marxistas que realizan las fuerzas que luchan por España en los pueblos. Una columna de Córdoba, al llegar a una población de la provincia, en sus cercanías, detiene a grupos de fugitivos marxistas que huyen a la llegada del Ejército, buscando en la huida la impunidad de sus crímenes. Las fuerzas al servicio de la Patria están dando pruebas de un alto espíritu valeroso, de una heroicidad extraordinaria y de una magnífica disciplina
La matanza del día de Santiago enFernán Núñez, 25 de julio de 1936
El 25 de julio de 1936, festividad de Santiago Apóstol, quedó grabado en la memoria colectiva de Fernán Núñez como una de las jornadas más trágicas de su historia contemporánea. Desde la altura simbólica de la vieja ermita del Calvario, testigo mudo de siglos de devoción y silencio, se presenció una matanza que marcaría para siempre a la comunidad.
Ese día, tan solo una semana después del golpe militar que dio inicio a la Guerra Civil española, fuerzas sublevadas y grupos de civiles armados llevaron a cabo una represión inmediata y brutal contra decenas de vecinos señalados por su vinculación política o sindical. Más de medio centenar de personas, en su mayoría jornaleros, pequeños campesinos, obreros y también varias mujeres—algunas embarazadas—, fueron sacadas de sus casas, arrestadas y posteriormente fusiladas sin juicio.
Una fotografía estremecedora, conservada en la memoria oral e histórica del pueblo, recoge el instante antes de la ejecución: un grupo de hombres, alineados, brazos en alto, con la dignidad de quien no se esconde, ofreciendo el pecho a las balas. El gesto trágico de aquellos cuerpos permanece como símbolo de una violencia que no buscó justicia, sino exterminio. La represión no terminó ese día: más de un centenar de personas fueron detenidas y recluidas en improvisadas cárceles o en los sótanos del Ayuntamiento. Muchos de ellos fueron ejecutados en los días siguientes, víctimas de una purga sin piedad.
Aquel 25 de julio se conoció desde entonces como “la matanza del día de Santiago”, y su recuerdo ha atravesado generaciones, a menudo silenciado durante décadas. Hoy forma parte de los esfuerzos por recuperar la memoria democrática, por dar nombre y dignidad a las víctimas, y por reconocer lo que supuso el inicio de una represión sistemática en la provincia de Córdoba y en tantos otros pueblos de España.
No fue un hecho aislado, sino parte de una estrategia de terror y limpieza ideológica que acompañó el avance de las tropas franquistas por Andalucía. La matanza de Fernán Núñez permanece como un símbolo de lo que ocurrió cuando la violencia se impuso al derecho, y cuando la diferencia política bastaba para dictar sentencia de muerte. Soledad Carrasquilla Caballeto. sccc.-