[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Eugenia de Montijo – Cosas de Cordoba

Eugenia de Montijo

Oleo de Eugénie de Montijo realizado en Verzalles en 1853 por de Franz Xaver Winterhalter.

Nació en Granada el 5 de mayo de 1826 y falleció en Madrid el 11 de julio de 1920, a los 94 años de edad.

El 19 de enero de 1853, Eugenia María de Montijo de Guzmán contrajo matrimonio con Napoleón III, emperador de Francia.

Su nombre completo era María Eugenia Palafox Portocarrero y Kirkpatrick (aunque solía llamarse a sí misma con el apellido Guzmán). Era hija de Cipriano Palafox y Portocarrero, conde de Teba y de Montijo, Grande de España, y de María Manuela Kirkpatrick, de ascendencia escocesa. Fue educada en París, en el convento del Sacré Coeur (Sagrado Corazón), donde recibió una profunda formación católica que marcaría su vida como emperatriz.

María Eugenia conoció a Napoleón III en uno de los bailes celebrados en el Palacio del Elíseo. A los 33 años, se casó con el emperador francés. La ceremonia civil tuvo lugar el 29 de enero de 1853 y la boda religiosa se celebró al día siguiente en la catedral de Notre Dame. Tres años después, en 1856, nació su único hijo, el Príncipe Imperial, Luis Napoleón.

Tras el nacimiento de su hijo, Eugenia comenzó a involucrarse activamente en la política del Segundo Imperio, demostrando gran inteligencia y carácter. No dudó en oponerse a su marido en diversas ocasiones, especialmente debido a su profunda fe católica. Se mostró contraria a la política que Napoleón llevaba a cabo en Italia y defendió la posición del Papa. En tres ocasiones ejerció la regencia en ausencia del emperador.

A pesar de sus diferencias con Napoleón III, Eugenia apoyó algunas de las decisiones que llevaron al Segundo Imperio a su declive, como la guerra contra Prusia y la fallida intervención en México.

En 1870, el Segundo Imperio Francés colapsó. El 4 de septiembre de ese año se proclamó la Tercera República tras la derrota de Napoleón III en la guerra contra Prusia. María Eugenia y su hijo huyeron a Gran Bretaña, donde esperaron el regreso del emperador, quien había sido hecho prisionero en Sedán. Destituido de su papel imperial, Napoleón vivió tres años con su familia en Inglaterra, donde falleció en 1873.

En 1879, su hijo, el Príncipe Imperial Luis Napoleón, murió en Sudáfrica mientras participaba en una expedición contra los zulúes.

Eugenia era hermana de María Francisca, duquesa de Alba, y en sus visitas a España se alojaba ocasionalmente en el Palacio de Liria en Madrid y en el Palacio de Dueñas en Sevilla. Algunas de sus pertenencias, como pinturas y muebles, pasaron a manos de la familia Alba, incluyendo un retrato suyo pintado por Winterhalter y otro de Goya, La marquesa de Lazán.

La ex emperatriz falleció a las ocho y media de la mañana del 11 de julio de 1920 en el Palacio de Liria, durante una de sus estancias en España. La causa de su muerte fue un ataque de uremia.

Su cuerpo fue trasladado en tren a París, acompañado por una comitiva que incluía al duque de Alba, el duque de Peñaranda, las duquesas de Tamames y Santoña, y el conde de Teba. En la estación de Austerlitz fue recibida por los príncipes Murat, el embajador de España y miembros de la nobleza francesa y española, quienes le rindieron homenaje durante más de tres horas. Posteriormente, su féretro fue trasladado a Le Havre y luego a Farnborough bajo custodia del diplomático español Carlos de Goyeneche. La emperatriz fue enterrada en la cripta imperial de la Abadía de Saint Michael en Farnborough (Inglaterra), junto a su esposo y su hijo.

Cabe destacar que Eugenia fue madrina de bautismo de la princesa Victoria Eugenia de Battenberg, nieta de la reina Victoria del Reino Unido, quien años más tarde se convertiría en la esposa del rey Alfonso XIII de España. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-