
“Mataste los Bencerrajes,
que eran la flor de Granada:
cogiste los tornadizos
de Córdoba la nombrada”
Según cuenta la leyenda, aun puede escuchar sus ecos las acequias de la Alhambra, Muley Hacén y El Zagal ordenaron matar a los principales miembros de la cabila de los Avencerrajes , 36 caballeros del clan Aben Hud.
El emir que contempla Granada desde la cima más alta de la península Ibérica y el último rey de Málaga, que paseo su derrota por Fes proclamando ser el último rey de los andaluces, a modo de lo que los abasida habían realizado con los a los omeyas en Damasco en el siglo VIII, invitaron a todos sus rivales a un salón contiguo al Patio de los Leones de la Alhambra y allí los mandó ejecuta, desde entonces a ese aposento se le conoce con el Salón de los Abencerrajes.
Se decía que el agua de los surtidores corrió tintada en sangre, por las acequias del patio de los leones cuyas manchas no se han podido borrar. sccc.