[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. El águila de Abderramán III – Cosas de Cordoba

El águila de Abderramán III

El 1 de mayo del año 934, el califa Abderramán III organizó una imponente parada militar en la ciudad de Córdoba, capital del Califato de Occidente, para conmemorar el éxito de la Campaña de Osma. Para realzar la magnificencia de la celebración, multiplicó el número de insignias, banderas y estandartes de su ejército, destacando en esta ocasión la presencia de un nuevo símbolo: el águila. Esta innovación heráldica, concebida por el propio califa, no había sido utilizada previamente por ningún otro monarca, lo que dotaba al evento de un carácter singular y simbólico.

Los poetas de la corte se encargaron de ensalzar la fastuosidad de la parada militar en numerosos y exquisitos poemas, destacando la introducción del águila en la bandera como un signo de distinción y grandeza. Esto sugiere que nos encontramos ante una de las primeras banderas o estandartes que los ejércitos andalusíes portarían en sus contiendas contra los francos. Se trataba de un pendón verde con un águila en el centro, que pronto se convertiría en un símbolo identificativo de la soberanía andalusí.

A partir de este momento, la figura del águila comenzó a reproducirse de manera recurrente en la imaginería palaciega, cortesana e incluso popular, dejando su huella en una amplia variedad de piezas artísticas. Entre las más destacadas se encuentran la Pila de Almanzor, actualmente en el Museo Arqueológico Nacional; el ataifor de Madinat Ilbira; el tejido de San Salvador de Oña, conservado en Burgos; la caja de marfil del Museo Victoria y Alberto de Londres; el Sudario de San Lázaro en Autun, Francia; el águila bicéfala de Thuir; y el Paño de Santa Librada, resguardado en la Catedral de Sigüenza, en Guadalajara.

También merece especial atención la llamativa Capa del Arzobispo Don Sancho, custodiada en el Museo de la Catedral de Toledo. Esta prenda, encargada en talleres andalusíes durante la época almohade, está ricamente decorada con los símbolos heráldicos de los cuatro principales reinos peninsulares: el león rampante (León), el castillo de tres torres (Castilla), las barras verticales rojas y amarillas (Aragón) y un águila con las alas explayadas o de sable. La presencia del águila en esta capa resulta especialmente significativa, ya que, dada la imposibilidad cronológica de que represente al águila de San Juan —incorporado a la iconografía de Castilla posteriormente por Isabel la Católica y el Gran Capitán—, todo indica que este símbolo hace referencia, casi con total seguridad, a Al-Ándalus, reafirmando su relevancia en la tradición visual y cultural de la época. Soledad carrasquilla Caballero. sccc.-

Plato que representa el águila y el cervatillo omnipresente en la iconografía andaluza desde tiempos mitológicos y que Abderramán III lo incorporo a su estandarte. Se trata de una pieza de barro cocido decorado con cuera ceca en verde manganeso, pertenece a una colección de cien platos con epigrafia y animales de inspiración califal que realizo Soledad Carrasquilla Caballero en el 2002 con el motivo del milenio de la muerte de Almanzor. Por el reverso cada uno lleva una leyenda dedicada al primer ministro de Andalucía.

Tejido de seda andalusí con presencia de águilas, correspondiente a un fragmento del manto de San Juan de las abadesas, que se encuentra en la Fundación Lázaro Galdiano.