
La columna califal descubierta en San Lorenzo: un testimonio de la Córdoba omeya
En mayo de 2007, durante los trabajos de restauración en la iglesia de San Lorenzo de Córdoba, se descubrió en su torre una sorprendente muestra del pasado islámico de la ciudad: una columna califal encastrada en el campanario. Esta estructura se alzaba sobre el antiguo alminar de la mezquita del arrabal de la almunia de al-Muguira, lugar donde, según las fuentes, nació el célebre pensador y poeta Ibn Hazm en el siglo X.
El hallazgo no fue menor: junto a la columna también se documentó una capilla gótica con bóveda de nervios y una ventana tapiada. Todo ello había sido ocultado siglos atrás tras la conquista castellana en el siglo XIII, cuando era habitual transformar y cristianizar los espacios andalusíes, muchas veces empotrando, cubriendo o directamente mutilando sus elementos arquitectónicos y decorativos.
La columna califal aparecida conserva intactos todos sus elementos: basa, fuste, capitel y cimacio. Su calidad y proporciones hablan de una Córdoba califal esplendorosa y refinada, en plena expansión urbana. Que estuviera empotrada en la torre cristiana no es casual: muchos campanarios de iglesias cordobesas se levantaron directamente sobre antiguos alminares, como es el caso paradigmático de la actual torre de la Catedral-Mezquita, o de la Giralda de Sevilla.
La torre de San Lorenzo, en este sentido, no solo es un símbolo del arte mudéjar cordobés, sino también un vestigio vertical de la convivencia de culturas, de la superposición de memorias y de la persistencia del pasado islámico bajo las capas de la historia cristiana. Su restauración no solo devolvió al público elementos artísticos, sino también una valiosa oportunidad para repensar el relato monumental de la ciudad.
La torre de San Lorenzo de igual manera que la torre de la Catedral de Córdoba. Se considera precedente de la Giralda de Sevilla. Soledad carrasquilla Caballero. sccc