[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Bujalance – Cosas de Cordoba

Bujalance

Bujalance, una ciudad de gran importancia histórica, tiene un origen que se remonta a la época romana. Existen diversas teorías sobre su nombre: algunos lo asocian con Calpurniana, otros con Bursabolis, Borjalimar, o la conocida Colonia Baetis. Otros, sin embargo, creen que proviene de los términos «Vogia» y «Laos», lo que indicaría el “pueblo de Vogia”. No obstante, el nombre actual es una castellanización del andalusí «Bursh al Hanash», que significa Fortaleza de la Culebra, y coincide con el vocablo árabe “shim” y el seseo final en la pronunciación local.

Bujalance fue fundada por el califa Abderramán III en 935, quien mandó construir el castillo Bursh al-Hanash (Torre de la Culebra) para vigilar los caminos hacia Córdoba (Qurtuba). Este castillo pasó rápidamente a convertirse en un alcázar, ofreciendo protección a los habitantes de la región. Según el geógrafo al-Muqaddasi, Bujalance estaba situada entre las localidades de Balat Marwan y Bulkuna, en una región rica en tierras de sembradura.

El 23 de julio de 1227, el Rey Fernando III de Castilla conquistó la fortaleza y ordenó convertir la mezquita mayor en iglesia bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción. Esta iglesia corresponde a la antigua mezquita mayor de Bursh al Hanash. En 1260, el Libro de Tablas de la Catedral de Córdoba ya mencionaba a Bujalance como «Burialhanç», asegurando la etimología del nombre actual.

Durante la Edad Media, la villa vivió diversos desórdenes, como el levantamiento anticonverso de 1473 y los alborotos de 1428. En 1466, el rey Enrique IV otorgó el título de vizconde de Bujalance a D. Diego Fernández de Córdoba, aunque la villa nunca reconoció a ninguna autoridad que no fuera la Corona castellana. En el siglo XV, Bujalance experimentó un notable crecimiento demográfico y, a mediados de siglo, se convirtió en la villa de realengo más poblada, después de Córdoba.

En 1630, el rey Felipe IV otorgó a Bujalance el título de Ciudad, tras pagar 40.000 ducados, y también le concedió el derecho de nombrar sus propios regidores. Además, en 1638, se le otorgó una feria anual y un mercado semanal los sábados.

Durante la Guerra de la Independencia, Bujalance fue una de las localidades que participó activamente en la lucha contra las tropas napoleónicas, destacando la participación de sus guerrilleros en la Batalla de Bailén. La bandera actual del municipio se inspira en la que usó el batallón de Bujalance en dicha batalla.

En la primera mitad del siglo XIX, la región sufrió el azote de las partidas de bandoleros debido a su ubicación estratégica cerca del camino real a Madrid. En el siglo XX, Bujalance fue un bastión del anarquismo durante la Segunda República Española, destacando por su conflictividad social. En diciembre de 1933, se produjo un levantamiento revolucionario, que fue sofocado con dureza por la Guardia Civil.

En los últimos años, Bujalance ha sido testigo de un proceso de modernización, con una economía centrada en el sector agropecuario, sin olvidar su patrimonio cultural e histórico. El municipio sigue siendo conocido por su rica historia y su importancia en la región. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-

La «Leona de Bujalance», es una escultura turdetana o posiblemente tartesa, datada en el siglo -V. Fue hallada en los años 1930 en la finca Los Aguilones. La escultura está tallada en piedra caliza de color blanco-amarillenta. Tiene unas dimensiones de 62 cm de altura, 89 cm de largo y 28 cm de profundidad.​

Se cree que se trata de un objeto funerario destinado a acompañar los restos mortales de algún personaje importante de la época. Actualmente se conserva en el Museo Arqueológico de Córdoba