
Sitio Histórico y símbolo de la memoria andaluza
El 31 de mayo del año 2011 fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de Sitio Histórico, el lugar donde fue fusilado Blas Infante Pérez de Vargas, ubicado en el kilómetro 4 de la carretera de Carmona, en las inmediaciones de Sevilla. La declaración reconoce no solo el valor testimonial del espacio, sino también su profundo significado simbólico para la memoria democrática y la historia de Andalucía.
Blas Infante, nacido en Casares (Málaga) en 1885, fue político, jurista, notario, escritor y, sobre todo, el principal ideólogo del andalucismo histórico. Su pensamiento recogido en obras como Ideal andaluz (1915), sentó las bases de un proyecto político y cultural que reivindicaba la identidad de Andalucía como una realidad diferenciada dentro del Estado español. Defensor de la justicia social, la educación, el federalismo y la dignificación del pueblo andaluz, Infante fue proclamado el 5 de julio de 1936 como Presidente de Honor de la futura Junta Regional de Andalucía, en el marco de los preparativos para el Estatuto de Autonomía que debía votarse en los meses siguientes.
Sin embargo, tras el estallido del golpe de Estado militar del 18 de julio de 1936, fue detenido por las nuevas autoridades sublevadas y ejecutado extrajudicialmente el 11 de agosto de 1936 junto a otros presos políticos, sin juicio previo ni garantías legales. Su fusilamiento en aquel paraje sevillano lo convirtió en mártir del andalucismo, y su figura, silenciada durante décadas por la dictadura franquista, fue recuperada con fuerza durante la Transición y reconocida oficialmente como Padre de la Patria Andaluza por el Parlamento de Andalucía en 1983.
En el lugar exacto donde fue asesinado se erige hoy un monumento conmemorativo que constituye un hito de la memoria histórica andaluza. El conjunto está presidido por una escultura de bronce de 2,10 metros de altura, obra del escultor Sebastián Santos Calero, que representa a Blas Infante en el instante previo a su ejecución, con los brazos abiertos y el pecho ofrecido con dignidad a las balas, gesto que simboliza su entrega a los ideales por los que luchó.
La figura se alza sobre un basamento con pedestal de piedra, del que emergen dos columnas jónicas de mármol, entre las cuales se sitúa una placa de bronce con una cita emblemática de Ideal andaluz, que condensa su pensamiento:
“Andalucía debe cumplir un ideal como realidad distinta y completa, como unidad espiritual viva, consciente y libre”
En la cara posterior del monumento, junto al escudo oficial de la Comunidad Autónoma de Andalucía, puede leerse en grandes letras la frase:
¡Viva Andalucía Libre!, lema que resume el legado y el anhelo de libertad que guiaron la vida de Infante.
El conjunto escultórico se remata con un grupo de palomas de bronce iniciando el vuelo, símbolo universal de la paz y la libertad, que refuerzan la dimensión ética del monumento. En la base, rodeando el pedestal, se encuentran ocho cartelas metálicas con los escudos heráldicos de las ocho provincias andaluzas, como signo de unidad y representación territorial del ideal andaluz.
La declaración de este lugar como Sitio Histórico supone no solo la protección legal del espacio, sino también el reconocimiento oficial de su valor como lugar de memoria colectiva, testimonio de la represión franquista y homenaje permanente a una de las figuras más representativas de la historia contemporánea andaluza. Hoy, este enclave es punto de encuentro para actos institucionales, homenajes y reflexiones en torno a la libertad, la justicia y la identidad andaluza. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc,-