
¿No hay entre las ruinas ningún amigo
que pueda informarme?
¿A quién podría preguntar para saber
qué ha sido de Córdoba?
Por una ciudad como Córdoba
son poco abundantes las lágrimas
que vierten los ojos en torrente incontenible…
Cuando yo la conocí, todos la habitaban
en concordia, y la vida era bella.
¡Oh morada en la que el ave agorera se posó
¡Oh Paraíso sobre el cual el viento de la adversidad
ha soplado tempestuoso, destruyéndolo,
cómo ha soplado sobre sus moradores, aniquilándolos!
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