
Relieve del escudo de armas de Gran Capitán que se encuentra en el basamento de la escultura ecuestre de Gonzalo Fernández de Córdoba, en la plaza de las Tendillas en Córdoba.
El Ejército honra al Gran Capitán con el nombre de su base en Irak
“Base Gran Capitán” fue el nombre elegido por el Ejército español para las instalaciones militares en Besmayah (Irak), donde las tropas españolas instruyeron durante años al Ejército iraquí en el marco de la coalición internacional contra el terrorismo. La decisión de bautizar la base con el nombre de Gonzalo Fernández de Córdoba, el célebre Gran Capitán, se enmarcó como un homenaje en el V centenario de su muerte, coincidiendo con la apertura de la base en 2015.
La figura del Gran Capitán, símbolo de disciplina, estrategia y modernización militar en el tránsito de la Edad Media a la Modernidad, representaba un referente de excelencia y profesionalidad que el Ejército español quiso proyectar en una misión internacional de tanta relevancia. De este modo, el nombre de uno de los más grandes generales de la historia de España quedó vinculado a un escenario contemporáneo de formación, cooperación y esfuerzo conjunto por la estabilidad de Oriente Próximo.
La ceremonia oficial de inauguración contó con la presencia de mandos de la 16ª División del Ejército iraquí y de la Brigada 92, así como de representantes de las fuerzas italianas y estadounidenses que compartían responsabilidades en el terreno. Al frente del acto se situó el coronel Julio Salom, jefe del contingente español desplegado en Irak, quien destacó la importancia de la colaboración internacional y el valor simbólico de que la misión llevase el nombre de un militar que revolucionó la forma de hacer la guerra en su tiempo.
Con la “Base Gran Capitán”, el Ejército español no solo honró la memoria de Gonzalo Fernández de Córdoba, sino que proyectó su legado hacia el presente, subrayando que su espíritu de innovación y servicio sigue vivo más de quinientos años después. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-