
El 23 de enero de 1236, durante el asedio a la ciudad de Córdoba el almogávar (peón mercenario) Álvaro Colodro logró en asaltar las murallas de Córdoba por la Ajarquía, una de las zonas poblada mayormente por mozárabes,
Álvaro Colodro, siguiendo la táctica típica de los almogávares, aprovechó su agilidad para escalar las murallas y con su entrada, abrió el camino para que los mercenarios pudieran seguirlo. Esta acción decidida, no solo le permitió a Colodro obtener el reconocimiento inmediato de sus superiores, sino que también fue clave para la eventual toma de la ciudad. El éxito de la incursión llevó a que los almogávares a conquistar varias torres cercanas, abriendo paso hacia la famosa Puerta del Martos, uno de los puntos estratégicos de la ciudad.
La victoria inicial en la Ajarquía no significaba, sin embargo, que la ciudad estuviera completamente sometida. Córdoba, con su fuerte fortificación interna, estaba dividida por una segunda muralla, que separaba la villa, donde se concentraban la mayoria de población. Esta parte de la ciudad se mantuvo bajo férreo asedio durante varios meses. La resistencia fue feroz, y solo después de varios meses de lucha, el 29 de junio de 1236, se produjo la capitulación definitiva de Córdoba, marcando la caída de uno de los grandes centros de poder en la península Ibérica.
Como recompensa y aportes en la conquista, a Álvaro Colodro se le otorgó un patronazgo significativo en su villa natal de Cobeña, más de cuatrocientas fanegas de pan de renta, una cantidad considerable para la época. Aparte de la asignación económica, el nombre de «Los Colodros»
Colodro le dio nombre a una puerta de la ciudad. Dar nombre de sus calles o lugares es gesto muy normal por parte de los andaluces hacia sus conquistadores. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-

Paisaje parecido al que se encontrarían los soldados de Fernando III en la conquista de Córdoba. Dibujo realizado por Pier Baldi cuando acompaño a Cosme de Medici, en su viaje a Córdoba.

Lienzo de murallas de la puerta de Andújar por el que entrarían para la conquista de Córdoba los soldados de Fernando III, procedentes de dicha ciudad, al igual que la puerta de Martos debido su nombre a los soldados que entraron por ella acompañados de Alvar Pérez de Castro.

Sillares puerta del Colodro.