[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason.  Álvaro de Córdoba, el santo no santo. – Cosas de Cordoba

 Álvaro de Córdoba, el santo no santo.

Álvaro de Córdoba y Carrillo nació hacia 1350 en Córdoba, en la collación de San Nicolás, en la casa que más tarde pertenecería a los Condes de Alcaudete o los Marqueses de Priego. Era hijo del Maestre de las órdenes de Calatrava y Alcántara, Martín López de Córdoba, y de Sancha Alonso Carrillo, sobrina del rey Alfonso XI. Su hermana fue Leonor López de Córdoba, influyente en la corte como consejera de la reina Catalina de Lancaster. Fue bautizado en la iglesia de San Nicolás de la Villa y falleció en Córdoba el 19 de febrero de 1430. Fue enterrado en el Santuario de Santo Domingo de Scala Coeli.

Álvaro pertenecía a las casas nobiliarias de los Fernández de Córdoba y los señores de Aguilar, lo que explicaba su cercanía a la monarquía. Recibió una educación refinada, orientada a la vida militar, pero cambió las armas por el hábito dominico y la predicación, en contraste con su descendiente Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, quien intentó ingresar como monje antes de convertirse en héroe de guerra.

Ordenado sacerdote, fue catedrático de Escritura en su convento y se destacó como teólogo y maestro de novicios. Predicó por Andalucía, Toledo, Murcia y Portugal, acompañado del célebre fray Rodrigo de Valencia. Fundó el convento sevillano de Porta Coeli y viajó a Italia para asistir a Vicente Ferrer en sus misiones. Fue confesor de la reina Catalina de Lancaster y de su hijo Juan II.

Tras un viaje a Tierra Santa, el 13 de junio de 1423, adquirió la Torre de Berlanga en la sierra de Córdoba, con el apoyo de la reina viuda. Allí fundó el primer convento reformado de los dominicos en España, conocido como Santo Domingo de Scala Coeli, dedicando su vida a su dirección espiritual. Se le atribuye haber creado el primer Vía Crucis de Europa, en la sierra del Brillante, inspirándose en la Vía Dolorosa de Jerusalén.

Varias leyendas rodean su figura, como la del Cristo de San Álvaro, que cuenta cómo recogió a un mendigo que resultó ser Cristo, o la del arroyo de los Cedros, en la que ángeles le ayudaron a cruzar en un día de lluvia.

El 4 de enero de 1427, el Papa Martín V lo nombró prior mayor de todos los conventos reformados de España, cargo que ejercería hasta su muerte. Mantuvo siempre una actitud crítica con la aristocracia eclesiástica, representada por los frailes del Convento de San Pablo.

Tras su muerte, Scala Coeli fue abandonado durante un siglo, hasta que en el siglo XVII, el beato Francisco de Posadas y fray Luis de Granada lo restauraron. En 1629 se inició su proceso de beatificación, y en 1685 se publicó la obra Vida y milagros del Bienaventurado San Álvaro de Córdoba, escrita por Juan de Ribas.

Scala Coeli ha funcionado como noviciado dominico y hoy es un centro de oración y encuentro espiritual. Desde 1901, se celebra una romería en su honor, el penúltimo domingo de Cuaresma, conmemorando su milagro más recordado.

Álvaro de Córdoba es patrón de las Hermandades y Cofradías de Córdoba, y da nombre a una parroquia en la ciudad. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-

 

Escultura del beato Álvaro de Córdoba en la explanada del Santuario de Santo Domingo de Scala Coeli realizada en 1992 por los hermanos García Rueda.

Santuario de Santo Domingo de Scala Coeli, fotografiado desde la carretera, donde «Machaquito» fue un ferviente romero

Busto de Álvaro de Córdoba con hábito de dominico de su época. Se encuentra colocado sobre la urna que contiene los restos del beato. De autor desconocido esta realizado sobre madera policromada.

Portada del libro Vida, y milagros del Bienaventurado San Álvaro de Córdoba, del Orden de Predicadores, hijo del Real Convento de San Pablo de Córdoba.

  

.

Cristo de San Alvaro que se encuentra en el Santuario de Santo Domingo de Scala Coeli.

Vía Crucis de las Cofradías de Córdoba del año 2025, presidido por el Cristo de San Álvaro.  Interior de la Mezquita-Catedral.