
Ahmad ibn Muhammad Abu Ja’far al-Gafiqi, nacido en 1166 en Belalcázar y muere el 12 de abril del año 1220 en Sevill). Fue un destacado médico y botánico andalusí del siglo XII, reconocido especialmente por sus contribuciones a la oftalmología y la farmacología.
Al-Gafiqi sobresalió como oculista, especializado en el tratamiento de cataratas, enfermedades oculares y del iris. Ejerció su profesión en Córdoba, donde estudió y trató diversas patologías de la pupila. En relación con las cataratas, describió su causa como la acumulación de un líquido que genera opacidad, comparándola con un agua que cae frente a la vista. Para su tratamiento, recomendaba el uso de diversos instrumentos, destacando una aguja especialmente diseñada para extraer la catarata. En cuanto al debate sobre la existencia de una cápsula que recubre la catarata, discrepó de Albucasis, quien negaba la presencia de tal membrana. Al-Gafiqi documentó su experiencia con una paciente de Andújar (región de Córdoba), a quien operó y extrajo dicha membrana, validando así su existencia.
Fue autor de un influyente tratado de oftalmología, «Guía del oculista», cuyo manuscrito original se conserva en la Biblioteca del Monasterio de El Escorial. Este texto constituye una de las obras más importantes en la historia de la oftalmología andalusí, consolidando su legado en la medicina medieval.
En el ámbito de la farmacología, escribió la enciclopedia médico-botánica «Kitab al-adwiya al-mufrada» (Libro de medicamentos simples), donde recopiló los conocimientos de la farmacología árabe de su tiempo. De esta obra se conservan códices en Estambul, El Cairo, Rabat y Oxford. Al-Gafiqi citó rigurosamente las fuentes de su obra, entre las que se encuentran autores como Dioscórides, Galeno, Pablo de Egina, Masaryawayh, Bājisthu (uno de los médicos de Harún al-Rashid), Hunayn ibn Ishaq, Al-Kindi, Abu Hanifa ad-Dinawarí, Ar-Razi, Ibn al-Yazzar, Ibn Yulyul, Ibn Samyun e Ibn Wafid, entre otros. Su enfoque siguió principalmente la línea médica de Dioscórides y Galeno, pero adaptada y enriquecida por el conocimiento acumulado en al-Ándalus.
Además de las obras mencionadas, se le atribuyen otros dos textos: «El libro de las fiebres y de los tumores» y «El libro del rechazo de todos los daños que afectan al cuerpo», aunque estos no han alcanzado la misma fama que sus trabajos principales. Su influencia en la medicina posterior fue decisiva; Ibn al-Baytar, por ejemplo, incorporó numerosas secciones del tratado de Al-Gafiqi en su «Gran colección de alimentos y medicamentos simples».
La figura de Al-Gafiqi también fue estudiada por Ibn Abi Usaybia, un renombrado historiador de las ciencias médicas. Según Meyerhof, quien tradujo parte de su obra, Al-Gafiqi es considerado «el más grande de los sabios en farmacología y botánica entre los médicos de la Edad Media». Su contribución fue clave para sintetizar el saber médico desde la tradición grecorromana hasta el contexto andalusí, pasando por las influencias árabes y judías representadas por figuras como Hasday ibn Shaprut e Ibn Buqlaris.
A pesar de su importancia, la biografía de Al-Gafiqi no aparece recogida de forma extensa en las crónicas árabes ni en los principales historiadores de las ciencias. Su legado, sin embargo, permanece como un pilar fundamental en la medicina y la botánica medieval. Soledad Carrasquilla caballero. sccc.-

Inscripción debajo de su busto que dice:
“Córdoba al célebre oculista
Mohamed Al-Gafequi
VII Centenario 1965”.
Obra del escultor Miguel Arjona Navarro

Reconstrucción moderna de Instrumentos quirúrgicos utilizad a al-Andaluz para intervención de catarata. Se encuentra en el Institut für Geschichte der Arabisch-Islamischen Wissenschaften de Frankfurt

Fragmento extraído de la copia de la «Guía del oculista» de Al-Gafequi que se encuentra en la Biblioteca del Escorial (Madrid).

Tratado de botánica de al-Gafiqui

«Manuscript of” Kitab fil-adwiya al-mufrada”
Abu Ja’far al-Ghāfiqi. Museo musulan de el Cairo
.