[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Abenjátima el andalusí investigador de la peste. – Cosas de Cordoba

Abenjátima el andalusí investigador de la peste.

Alcazaba de Almería

Abenjátima el andalusí: pionero en la investigación de la peste

Abū Jaʿfar Aḥmad ibn ʿAlī ibn Muḥammad ibn Jātima al-Anṣārī, más conocido como Ahmad ibn Jātima, Abenjátima o Abén Játima, nació en Almería en el año 1324 y falleció en la misma ciudad el 17 de marzo de 1369. Fue médico, poeta, filósofo y uno de los primeros investigadores de la peste en la historia de la medicina.

Vivió durante los peores momentos de la peste bubónica en Almería, puerto de entrada de la enfermedad en Al-Ándalus. La plaga apareció en la ciudad en febrero de 1347, y a esta tragedia dedicó su principal obra: Tahsīl gharad al-qāṣid fī tafṣīl al-maraḍ al-wāfid (“Consecución del fin propuesto en la aclaración de la enfermedad de la peste”). En este tratado, Abenjátima describe plagas anteriores en el mundo conocido, ofrece consejos para que los habitantes del reino nazarí de Granada se protejan de la enfermedad y plantea una innovadora teoría: las enfermedades podrían transmitirse a través de «organismos minúsculos» que pasan de un cuerpo a otro. Este concepto se anticipó en varios siglos a las hipótesis microbianas que se desarrollaron en Europa, y junto a su contemporáneo y amigo Ibn al-Jatib, sentó las bases de la epidemiología moderna al subrayar la importancia del aislamiento como medida preventiva en las epidemias.

Entre sus aportes médicos también se encuentra una obra traducida al latín, Morbi in posterum vitandi praescriptio et remedia, y un tratado titulado Ventajas de Almería respecto a los otros países de Al-Ándalus. En su obra sobre la peste, analiza las condiciones climáticas y sociales de Almería y cómo influyen en la propagación de la enfermedad, observando que afectaba especialmente a los barrios más pobres debido a las precarias condiciones de higiene. Menciona que, de los 21 intelectuales que vivían entonces en la ciudad, 12 murieron durante la epidemia, todos de edad avanzada.

A pesar de sus importantes contribuciones, Abenjátima no ha recibido el reconocimiento que merece en la historiografía oficial de la medicina europea, a pesar de ser considerado por muchos como el padre de la epidemiología por sus análisis rigurosos y sus medidas innovadoras.

Además de médico, fue un poeta brillante. Nos dejó un dīwān de composiciones fechadas entre 1337 y 1338, caracterizadas por el refinamiento estilístico y un profundo amor por la vida. A diferencia de otros poetas que dedicaban sus versos a soberanos o cortesanos, Abenjátima dirigía los suyos a Dios y al Profeta. Su poesía destaca por su innovación formal: empleó recursos como el taynīs al-taṣrī‘ (aliteración silábica al final de los versos), juegos de sonidos, caligramas, enigmas numéricos, versos recortados en papel y otros procedimientos que anticiparon técnicas propias de la poesía visual y experimental de siglos posteriores.

A pesar de su relevancia histórica y científica, Abenjátima no tiene aún ni una calle ni una placa conmemorativa en su Almería natal, como ocurre con tantos otros sabios andalusíes olvidados. Sin embargo, en 2013, el Colegio de Médicos de Granada rindió homenaje a Ibn al-Jatib e Ibn Jatima, destacándolos como pioneros que, ya en el siglo XIV, aplicaron medidas profilácticas para prevenir el contagio de la peste negra. Soledad carrasquilla Caballero. sccc.-

Sobre la Alcazaba de Almería, construida en 995 por orden de Abderramán III, ampliada y perfeccionada por Almanzor, y alcanzando su máximo esplendor bajo el mandato de Jairán Al-Amiri en 1028. Sobre sus murallas ondeó la arbonaida bandera blanca y verde que inspiró  los versos del poetas Abú Asbag Ibn Arqam:

«Una verde bandera

que se ha hecho de la aurora blanca un cinturón,

despliega sobre ti un ala de delicia.

Que ella se asegure la felicidad

al concederte un espíritu triunfante.»