[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Abd al-Rahman II, conquista de Navarra. – Cosas de Cordoba

Abd al-Rahman II, conquista de Navarra.

Escultura de Abderramán II en Murcia ciudad que fundó. Realizada por José Carrilero en el 2008, Está ubicada en la Pl. de la Cruz Roja de Murcia.

El 24 de mayo del año 843, el emir Abd al-Rahman II partió de Córdoba al frente de sus ejércitos rumbo al norte, decidido a sofocar una rebelión que amenazaba la estabilidad del Emirato: la insurrección del poderoso caudillo Musa ibn Musa, miembro de la influyente familia Banu Qasi.

Musa, gobernador de Tudela y señor de amplios territorios en la Marca Superior, había sido aliado leal durante años, pero en ese momento se alzó contra la autoridad central, apoyado por su padrastro, Íñigo Arista, rey de Pamplona. Esta alianza entre el linaje muladí de los Banu Qasi —convertidos al Islam pero de origen hispanogodo— y la naciente monarquía navarra, daba al levantamiento un carácter especialmente peligroso, tanto político como militar.

El emir, que conocía bien la región por haberla gobernado en su juventud, emprendió una campaña relámpago. Sus tropas tomaron plazas clave como Tudela, Arnedo, Azagra y parte de Pamplona, infligiendo un duro golpe a Musa. La rebelión fue sofocada temporalmente, y en 844 se firmó un armisticio entre ambas partes.

Pero la paz fue efímera. En 847, Musa ibn Musa rompió el acuerdo y volvió a sublevarse, iniciando un largo período de resistencia —de al menos quince años— durante el cual se proclamó casi independiente en el valle del Ebro. Su poder y prestigio lo convirtieron en el líder indiscutido de los muladíes rebeldes, inspirando futuras revueltas contra el dominio de Córdoba.

Aunque Abd al-Rahman II logró éxitos militares importantes, la rebelión de Musa ibn Musa marcó un punto de inflexión. Fue el inicio de una cadena de desafíos por parte de señores locales —muladíes y mozárabes— que, a lo largo del siglo IX, desgastaron la autoridad omeya en las marcas fronterizas. Musa, conocido más tarde por la historiografía como el «Tercer Rey de España», representó ese modelo de aristócrata fronterizo que, a caballo entre dos mundos, se resistía a la centralización del poder desde Córdoba. Soloedad Carrasquilla caballero. sccc.-