
Álvaro Morales Rodríguez «Duque de Bradomín» o «Alvarotti» nació en Córdoba el 30 de octubre de 1953 y falleció en la misma ciudad el 11 de abril de 2011. Profesor, escritor, poeta, actor y director de teatro, fue una de las figuras culturales cordobesas más singulares de su tiempo.
Hijo del poeta y escritor Juan Morales Rojas, heredó de su padre la sensibilidad literaria y el amor por las artes. Realizó sus primeros estudios en el colegio de Nuestra Señora de la Fuensanta, del que su familia era propietaria. Posteriormente cursó el bachillerato en la Academia Espinar y más tarde se licenció en Arte Dramático en la Escuela Superior de Arte Dramático de Córdoba, formación que marcaría su camino como hombre de teatro y cultura.
Compaginó la docencia con una intensa labor creativa. Colaboró en el Diario Córdoba, en la revista Córdoba en Mayo y en otras publicaciones de ámbito local y nacional. Fue conferenciante y dio numerosos recitales de poesía, destacando por su voz y su expresividad. En 2001 fue pregonero de la Romería de Santo Domingo, un reconocimiento a su vinculación con las tradiciones de la ciudad.
Su figura también trascendió fronteras. Participó en un programa de televisión en Ucrania (Lustk), donde disertó sobre el tema “Un poeta español en Ucrania”. En 2007 viajó a Puerto Rico para intervenir como ponente en el Primer Congreso Internacional de Literatura Virtual en Mayagüez, donde compartió espacio con destacados autores de ámbito hispanoamericano.
Álvaro Morales fue conocido popularmente como el «Duque de Bradomín» o «Alvarotti». Este último apodo hacía referencia a sus dotes de tenor y a su carácter trovadoresco. En su juventud formó parte de la Tuna de Córdoba, con la que obtuvo en Jaén un premio nacional como mejor solista.
Su personalidad estaba profundamente arraigada a sus raíces cordobesas. Nieto materno de Juan Rodríguez Mora, conocido como el «Duque de la Mezquita», solía repetir una frase que lo definía: “Hay gente que disfruta con un rato de gloria. Hay otra gente, sin embargo, con la que es una gloria estar un rato”.
Además de sus recitales y colaboraciones periodísticas, escribió un poema didáctico para niños titulado “Andalucía”, en el que recorría la historia, símbolos y particularidades de cada una de las ocho provincias andaluzas, mostrando su compromiso con la identidad cultural de su tierra.
Álvaro Morales dejó un recuerdo entrañable en Córdoba: un hombre de cultura polifacética, apasionado, cercano y brillante, cuya voz y palabra siguen resonando en la memoria de quienes lo conocieron. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-

Aquí tenemos el que dedica a Córdoba:
Córdoba es una ciudad
de colorido vibrante
propia personalidad
y un agradable talante.
De la Sierra a la Campiña,
Valle del Guadalquivir,
olivo, cereal, viña,
corcho, frutales, maíz,
naranjales y algodón
en sus huertas el membrillo,
bellota en sus encinares
que alimentan al porcino.
Vacuno, ovino, caprino,
también hay en esta tierra
que lo es de buenos vinos
en sus bodegas se encierran.
Córdoba bebe ambrosía
de Montilla o de Moriles,
Lucena y Doña Mencía
buenos caldos en barriles.
De la Prehistoria, vestigios,
distintos asentamientos:
cartagineses, fenicios
son de su historia cimientos.
Fue una Colonia Patricia
tras de la invasión romana
vinieron muchas familias
que en esta región se instalan.
Varios reyes visigodos
vienen a nuestra ciudad
y encuentran aquí acomodo
y ejercen su autoridad.
La época de esplendor
pronto habría de llegar
con el árabe invasor
llegó su grandiosidad.
Primero fue un emirato
de Damasco dependió,
Abderramán su reinado
hasta la Galia alcanzó.
Hixén, su hijo Al-Hakén
y el segundo Abderramán
reinan aquí y también
engrandecen la ciudad.
Construyeron la Mezquita,
bibliotecas y alumbrado
era un pueblo sibarita
y su huella aquí han dejado.
Con Abderramán tercero
el Califato se extiende
y Alhaken hombre sereno
con la cultura la emprende.
Hubo un genio de la guerra,
el victorioso Almanzor
que a los cristianos aterra
hasta Calatañazor.
Fragmentación del Imperio
musulmán peninsular
hay otro período bélico,
Taifas han de gobernar.
Llegada la Reconquista,
es el santo rey Fernando
hace al Islam que resista
y lo acaba domeñando.
Córdoba le entrega al mundo
pléyade de hombres brillantes:
hay un Séneca profundo,
hay un Lucano radiante,
Maimónides, Averroes,
Osio es símbolo de fe,
y enseña al mundo a que ore
redactor del Credo fue.
Judá Leví, Abu Hasan,
Santos Acisclo y Victoria,
también el Gran Capitán.
sus tropas ganaron gloria.
Fue Jiménez de Quesada
cronista y conquistador.
Bermejo llegó a la fama
como excelente pintor.
Luis de Góngora, cultismo.
San Alvaro, santidad,
Saavedra, romanticismo,
Céspedes, plasticidad.
Mateo Inurria, la escultura,
música escribió Lucena,
Julio Romero, pintura
de ojos de mujer morena.
Alegrías y serranas,
fandangos y soleares,
aquí en las fiestas se bailan,
son de esta tierra cantares.
En las fiestas de los toros
aquí hubo grandes figuras
vestidas de seda y oro
dieron a la fiesta altura.
Lagartijo, Machaquito,
Cañero, Camará, Guerra,
Manolete, los Zuritos
Martorell y Calerito,
El Pireo y El Cordobés
y Chiquilín y Finito
dan a la fiesta interés,
gallardía y dramatismo.
Las creencias de esta gente
se ven en sus romerías
tiene una fe latente,
carente de hipocresía.
Y al llegar Semana Santa
sacan a Cristo a la calle
el pueblo le reza y canta
a Él y a su triste Madre.
Saetas por martinetes
son alaridos del alma,
que la Pasión entristece
en el silencio del drama.
Córdoba monumental,
bellas glorias del pasado
la Mezquita-Catedral
también su Puente Romano.
Palacio Medina Azahara,
mudéjar en el Alcázar,
Capilla de Trastamara
y de San Bartolomé.
Románico de San Pablo,
Santa Marina, San Miguel,
gótico de San Lorenzo,
barroco de La Merced.
Un plateresco muy bello
verás en los Villalones
y en la iglesia de San Pedro
y otros hermosos rincones.
Calahorra, La Malmuerta,
Marrubial y Alcázar Viejo
y de Almodóvar la puerta
te habrán de dejar perplejo.
Aún existe un monumento
muestra de otra religión
que aquí convivió en su tiempo
hasta llegar su expulsión.
Hablo de la Sinagoga,
única en esta región.
tres culturas que dialogan
con distinta devoción.
Los Triunfos puedes ver
por muy diversos lugares
del arcángel Rafael
que custodia nuestros lares.
Quiero como colofón
rendir sincero homenaje
en estrecha comunión
a gentes de estos parajes
que en su labor cotidiana
engrandecen día a día
a esta Córdoba sultana
que es tierra de cortesía.

Antologia Poetica de Juan Moreles Rojas, escrito en 1997 por Álvaro Morales Rodríguez
