
Arap Camii: la mezquita de los andaluces en Estambul
La Mezquita de Estambul Arap Camii no posee la monumentalidad de Santa Sofía ni el carácter simbólico de las grandes mezquitas imperiales otomanas. Sin embargo, para los andaluces —y especialmente para la memoria de al-Ándalus— encierra una profunda carga emocional. Fue un espacio de refugio espiritual para quienes se vieron obligados a abandonar su tierra para sobrevivir.
En este sentido, la Arap Camii podría hermanarse con la Mezquita de los Andaluces de Fez: ambas sirvieron como templos de la nostalgia de un pueblo expulsado. Una acogió a los moriscos que huyeron de la presión castellana tras la caída de Granada y la persecución inquisitorial, y la otra recuerda el destierro de los habitantes del Arrabal de Saqunda, (actual Campo de la Verdad en Córdoba, expulsados por el emir omeya Al-Hakam I en el siglo IX.
Arap Camii fue originalmente una iglesia católica, construida en 1325 por frailes de la orden dominica, cuando el barrio de Gálata estaba bajo control genovés. Tras la conquista otomana de Constantinopla, entre 1475 y 1478, el edificio fue convertido en mezquita durante el reinado del sultán Mehmed II, pasando a ser conocida como la Mezquita de Galata.
A finales del siglo XV, el sultán Bayezid II asignó el edificio a los refugiados musulmanes de al-Ándalus, principalmente nazaríes exiliados tras la caída de Granada en 1492, que se establecieron en este barrio portuario de Estambul. Más tarde, el sultán Mehmed III ordenó su reparación y confirmó su uso como mezquita de los andaluces, convirtiéndola en un símbolo de acogida para quienes huían de al-Ándalus.
La tradición islámica sitúa en este mismo lugar una mezquita aún más antigua, levantada durante el asedio árabe de Constantinopla en los años 717-718. El cerco fue dirigido por el príncipe omeya y general Maslama ibn Abd al-Malik, al mando de las tropas del califa Umar ibn Abd al-Aziz, pariente de Abderramán I, fundador del Emirato de Córdoba.
Según las crónicas otomanas, el lugar fue considerado durante siglos como el enterramiento de Maslama ibn Abd al-Malik. Posteriormente, sobre esos basamentos, los genoveses construyeron la iglesia dominica que acabaría convirtiéndose en la actual mezquita.
Situada casi al pie de la Torre de Gálata, en el distrito de Beyoğlu, barrio de Karaköy, cerca de la orilla norte del Cuerno de Oro, Arap Camii es hoy la mezquita más grande de la zona de Gálata y una de las más singulares de Estambul.
Su valor arquitectónico radica en que conserva un estilo gótico genovés, excepcional en la ciudad. El antiguo campanario cristiano fue transformado en alminar, manteniendo en gran medida su estructura original. A pesar de las modificaciones realizadas durante el periodo otomano, el edificio sigue siendo el ejemplo más claro de arquitectura gótica italiana conservado en Estambul.
A comienzos de la década de 2010, la mezquita fue sometida a una profunda restauración, concluida en 2013. Durante los trabajos se instaló una inscripción que data simbólicamente su fundación en el año 715, integrando la tradición omeya en la memoria viva del edificio.
Arap Camii no es solo un monumento religioso. Es un testimonio de la diáspora andalusí, un lugar donde la historia de Córdoba, Granada y al-Ándalus se cruza con la de Estambul. Para los descendientes de aquellos exiliados, la Mezquita sigue siendo un puente espiritual entre Oriente y Occidente, entre la tierra perdida y la tierra que acogió. Soledad Carrasquilla Caballero. Sccc.-

Lapida en un muro de la mezquita de los Andaluces de Estambul.

Torre de Gálata que da nombre al barrio donde se encuentran la Mezquita de los Andaluces y en cuya perpendicular se halla.

Alminar renacentita de la Mezquita de los Andaluces. Originalmente el campanario de la Iglesia de San Domenico

Enterramento en el patio de la labluciones en la mezquita de los Andaluces de Estambul.

Una postal de 1901 de la calle de Gálata, muy cerca del final de la cuesta se encuentra la Mezquita de los Andaluces