
El día 16 de mayo de 1920 José Gómez Ortega “Joselito” a las cinco de la tarde recibe una cornada mortal del toro “Bailador”, en la plaza de Talavera de la Reina.
De Joselito, dijo Rafael Guerra, Guerrita, el Segundo califa del toreo cordobés al ser conocedor de su muerte: ¡Se acabaron los toros!».
Se cuenta que a Bailaor le tocaba lidiarlo a su hermano Rafael el Gallo, pero este como supersticioso que era no quiso torearlo porque ser bizco el animal y le pasó los trastos a Joselito.
Joselito se encuentra enterrado en el Cementerio de San Fernando de Sevilla, en un mausoleo financiado por suscripción popular que fue realizado por el escultor Mariano Benlliure, donde se dice que paso la Macarena tres años escondida, protegida por la aureola intocable del torero.
La Esperanza Macarena vistió de luto por su muerte, por primera y única vez. Aun luce, cada salida, cinco flores de esmeralda regalo del diestro, las llamada Mariquillas.
La Argentinita la “novia que han sido de nieve y que se han vuelto de luto y que se han vuelto de fiebre”; que participó en los movimientos artísticos de la época, junto a Rafael Alberti, Federico García Lorca, Edgar Neville y acompañada al piano por Lorca, grabaron cinco discos con letra del granadino. Y Rafael Sánchez Mejías el amigo el cuñado, mecenas de la Generación del 27, aquella conmemoración del tricentenario de la muerte de Luis de Góngora donde seria redescubierto el poeta cordobés y que en una tarde de agosto de 1934 Federico García Lorca lo convirtió en mito, llevándolo a la inmortalidad..
Esta canción se la escuchaba cantar a mi tía Pilar con todo el sabor usado en aquellos años:
“El día 16 de mayo de 1920
En la plaza Talavera
un toro le dio la muerte.
Joselito, Joselito
quien te iba a ti a decir
que en la plaza Talavera
tu tenias que morir.
Al matar el quinto toro
Una cornada le dio
Y al pobre de Joselito
Al otro mundo lo echo
Bailaor mulato negro,
Así se llaman el toro,
el que mato a Joselito
que era el mejor de todos”.
Soledad Carrasquilla Caballero.

Cartel de la última corrida de Joselito

Azulejo en la plaza de toros del Puerto de Santa María.

Las “mariquillas” son unas esmeralda engarzadas en forma de margaritas regalo de Joselito que desde entonces luce en el pecherín de la Macarena.

El día 31 de mayo de 1920, la Esperanza Macarena apareció vestida de luto riguroso por la muerte de Joselito “El Gallo”.

Mausoleo de Joselito en el cementerio de San Fernando de Sevilla, realizado por Mariano Benlliure.

Sanche Mejias contemplando el cadáver de Joselito

La última actuación de Joselito ‘el Gallo’ en Córdoba fue en la feria de Mayo de 1918, en un festival benéfico organizado por la marquesa del Mérito y Valparaiso. El cronista taurino Poli en el periódico El Defensor de Córdoba escribió que Gallito se lució en el recibo con el capote ejecutando nueve verónicas superiores y brindo al publico del sol.
El personal salió satisfecho. Los toreros gustaron, especialmente Joselito, que cerró los contratos para la feria de mayo de 1920. Una feria que jamás torearía, pues justo unos días antes de esa fiesta cordobesa, caía mortalmente herido en Talavera de la Reina. De hecho, en el año de su muerte tenía contratadas todas las corridas de la Feria de Mayo en Córdoba.
De pie los hermanos Gómez Ortega Rafael y Joselito. Sentados, Machaquito y Guerrita, cordobés a la cabeza, como el mayor de los Gallo.