
Desde Despeñaperros hasta el estrecho de Gibraltar, de Portugal al Mediterráneo, emerge una extensión infinita de tierra sabia y sagrada entre la realidad y el mito, donde sus hijos más desesperados encuentra al abrigo de suabes colinas, abruptas montañas y abundantes ríos la supervivencia que sus reyes y gobernantes le niegan, desde una ley que no conoce la justica.
Cuando caminamos aceleradamente por el siglo XXI, poco se recuerda aquellos bandoleros que se pierden en la leyenda dejando poco a poco hasta de ser recuerdo, aunque en frases y versillos mantiene la fama en el imaginario colectivo. Sccc.
Fotografia del cuadro Emboscada a unos bandoleros en la cueva del Gato realizado por Manuel Barrón y Carrillo. Se encuentra en el Museo Carmen Thyssen Málaga como prestamo