
Anton van der Wyngaerde realiza esta vista de Córdoba en 1567 por encargo de Felipe II, siendo quizás la imagen más antigua que se dibuja de la ciudad.
En esta ilustración se puede observar un panorama amplio de la ciudad de Córdoba, donde la sierra se ve un poco exagerada en altura por la parte que puede suponerse Media Azahara. Aunque en la perspectiva que nos muestra del Campo de la Verdad puede contemplarse con toda claridad las construcciones del barrio del siglo XVI, muchas de las cuales ha llegado a nuestros días.
Es curioso cómo podemos ver que el molino Papalo ya en aquel tiempo disponía de la parte alta y las murallas de la Rivera en perfecto estado cuando en 1770 no existían ni las ruinas de ellas, puesto que el Consejo de Castilla había intentado la construcción de un murallón en ese mismo año, desde el puente romano hasta el molino de Martos obra que empezó 1802 y no termino de construirse hasta 1905.
Igualmente, El Altillo que conocimos como casa de vecinos reasentado sobre el basamento de otra construcción andalusí. La Calahorra tal cual como se encuentra actualmente y la Acera Pintada mantiene el mismo conjunto de edificaciones de entonces y el barrio que ahora llamamos viejo con poco habitantes, parece que los rabadies aún no se había repuesto demográficamente de la revuelta del siglo IX. sccc.