
El día 22 de marzo del año 950, muere en Córdoba Abu ‘Abd Allah ibn ‘Abd al-Barr que había nacido en la ciudad califal en la primera década el siglo X.
Importante polígrafo y jurista cordobés. Fue cadí en Córdoba según se sabe por la biografía que de él realizó Ibn al-Faradi, quien le alaba como “alfaquí sobresaliente, versado en el hadiz y perito en versos.” No debe confundirse con Yusuf Ibn ‘Abd al-Barr, también cordobés y cadí, que nació unos años después de la muerte de Abu Abd al-Barr.
La designación por Abderramán III del príncipe Al-Hakam como su sucesor, provocó un intento de hacerse con el poder por parte de príncipe Abd Allah, otro de los hijos del califa, que pretendió destronar a su padre. En esta sublevación participaron numerosos personajes de Córdoba, entre los que se encontraba Abd al-Barr, que por haber intervenido en la conspiración fue ejecutado, suponiendo este hecho la retirada de la circulación de su obra, hasta después de la muerte de Al-Hakam II. Sólo entonces vuelven a aparecer sus textos, aunque ya fragmentados.
Autor de una obra valiosa sobre biografías de alfaquíes y cadíes de Abd al-Rahmán II, llamada Kitáb al-qudá, de indudable entidad según podemos deducir a partir de los fragmentos reproducidos en otras fuentes y, especialmente, en el Muqtabis de Ibn Hayyán
Por su parte, Ibn Said al-Maghribi, que vivió dos siglos más tarde, recopila su obra al-Mugrib datos sobre el período califal, tomados directamente de Ibn Abd al-Barr. Otros autores, como al-Nubâhí, también lo utilizaron como fuente. sccc.
Fotografía del cuerpo superior de la puerta de Al-Haken II bautizada después de la conquista con el nombre de San Ildefonso.