[REQ_ERR: SSL] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Venerable día del Sol – Cosas de Cordoba

Venerable día del Sol

El 7 de marzo del año 321, el emperador romano Constantino el Grande promulgó un decreto mediante el cual declaró el domingo, el «venerable día del Sol» (dies Solis), como el séptimo día de la semana y el día oficial de descanso en el Imperio Romano. Esta decisión marcó un cambio significativo en la organización del calendario y en las prácticas religiosas, ya que, hasta entonces, el sábado había sido el día de reposo según la tradición judía y cristiana primitiva, siguiendo el mandato bíblico del Antiguo y Nuevo Testamento.

Constantino, antes de adoptar el cristianismo, era un seguidor del culto al Sol Invictus, una de las deidades más importantes en la religión romana tardía. Según la tradición, en el año 312, antes de la batalla del Puente Milvio contra su rival Majencio, Constantino tuvo una visión que cambiaría el curso de su vida y la historia del cristianismo.

En su sueño, se dice que vio a Cristo, quien le ordenó inscribir las primeras dos letras de su nombre en griego, XP (ji y rho, las iniciales de «Cristo»), en los escudos de sus tropas. Al día siguiente, según las fuentes cristianas, presenció en el cielo una cruz superpuesta al sol, acompañada por la inscripción en latín «In hoc signo vinces» («Con este signo vencerás»). Convencido de que el Dios cristiano le otorgaría la victoria, Constantino adoptó este símbolo y, efectivamente, derrotó a Majencio en la batalla del Puente Milvio el 28 de octubre del año 312.

A partir de ese momento, Constantino favoreció abiertamente al cristianismo, aunque su conversión definitiva no se produciría hasta su bautismo en su lecho de muerte en el año 337.

Como antiguo adorador del Sol Invictus, Constantino mantuvo una conexión simbólica entre la luz solar y el cristianismo. Así, cuando estableció el domingo como día de descanso oficial, lo hizo bajo el nombre de dies Solis («día del Sol»), una referencia al culto solar, pero también con la intención de favorecer a los cristianos, que comenzaban a identificar ese día con la resurrección de Cristo.

El domingo pasó a ser conocido en latín como dominicus dies («día del Señor»), término del que proviene la palabra “domingo” en español y otras lenguas romances. Sin embargo, en inglés (Sunday), alemán (Sonntag) y otros idiomas germánicos, se conserva la denominación original, ligada al culto solar.

Con su edicto del 7 de marzo de 321, Constantino estableció oficialmente el descanso dominical con las siguientes disposiciones:

Los mercados debían permanecer cerrados.

Las oficinas públicas y talleres debían cesar sus actividades.

Se hacía una excepción para los trabajos agrícolas, permitiendo que los campesinos trabajaran si las condiciones climáticas lo requerían.

Se permitía la liberación de esclavos en este día.

Aunque esta ley no obligaba a la observancia religiosa cristiana del domingo, sí sentó las bases para la posterior institucionalización del domingo como día de reposo cristiano en el Imperio Romano. Con el tiempo, la Iglesia consolidó la práctica del descanso dominical como un precepto religioso, y en el Concilio de Laodicea (alrededor del 363-364 d.C.), se estableció formalmente la obligatoriedad de su observancia entre los cristianos, prohibiendo al mismo tiempo la observancia del sábado.

El decreto de Constantino marcó un punto de inflexión en la historia del cristianismo y en la estructura del calendario occidental. Contribuyó a la cristianización del Imperio Romano y a la consolidación del domingo como día sagrado para la mayoría de las denominaciones cristianas.

A lo largo de la historia, este cambio ha sido objeto de debates y controversias, especialmente en el seno de movimientos cristianos que han defendido la observancia del sábado como el verdadero día de reposo bíblico. No obstante, la decisión de Constantino sigue teniendo un impacto duradero, ya que el domingo continúa siendo el día de descanso en la mayoría de los países de tradición cristiana hasta el día de hoy. Soledad Carrasquilla Caballer. Sccc. –

Escultura de Constantino en el Museo del Louvre