
Leyenda viva del flamenco
«Nunca he querido salir de Córdoba. Estoy muy orgulloso de ser cordobés y de la tierra donde he nacido».
Manuel Moreno Maya, conocido artísticamente como El Pele, es uno de los grandes nombres del flamenco contemporáneo. Su vida y su arte están profundamente ligados a Córdoba, la ciudad que lo vio nacer y a la que ha dedicado su voz y su cante. Como él mismo afirma, el flamenco es una forma de amar, de sentir, de llorar, de expresar lo que se lleva dentro; es una forma de vida.
El 23 de junio de 2021, El Pele recibió en el Palacio de El Pardo, de manos de los Reyes de España, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, un prestigioso reconocimiento que le fue concedido en diciembre de 2019 pero cuya entrega se pospuso debido a la pandemia de Covid-19. Este galardón, otorgado por el Ministerio de Cultura y Deporte, distingue a personas e instituciones que han contribuido de manera excepcional al enriquecimiento del patrimonio cultural español.
Nacido en el barrio de San Pedro de Córdoba en 1954, El Pele es un gitano que ha forjado su trayectoria con esfuerzo, pasión y talento. Desde niño mostró una sensibilidad especial para el cante, recorriendo los barrios de Córdoba y cantando en calles, ferias y tablaos. En esos primeros años de su carrera, el torero El Cordobés fue quien le puso el apodo con el que se haría mundialmente conocido.
Su consagración llegó en 1983, cuando obtuvo dos de los premios más importantes del Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba: Premio La Serneta, por soleá. Premio Pastora Pavón, por bulerías. Estos galardones marcaron un punto de inflexión en su carrera, consolidándolo como una de las figuras más relevantes del flamenco.
El Pele ha compartido escenario con grandes maestros del flamenco. Fue pareja artística de Vicente Amigo, con quien estableció una complicidad musical única, y tuvo el privilegio de cantar junto a la leyenda Camarón de la Isla. Su dominio del cante le ha permitido destacar en diferentes palos, sobresaliendo en soleá, siguiriyas, bulerías, fandangos y tonás.
A lo largo de su trayectoria, ha sabido mantenerse fiel a la esencia del flamenco puro, sin renunciar a la innovación y a la exploración de nuevos sonidos. Su arte ha traspasado fronteras, llevándolo a actuar en festivales internacionales y a recibir el reconocimiento de la crítica y del público.
En una fotografía facilitada por un amigo, se puede ver a El Pele luciendo con orgullo sobre su pecho la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, un símbolo del respeto y admiración que se le profesa dentro y fuera del mundo flamenco. Su contribución al arte jondo es incuestionable, y su legado seguirá vivo en la historia del flamenco y en el alma de Córdoba, la ciudad que siempre ha sido su hogar y su inspiración.
El Pele es más que un cantaor; es una leyenda viva que ha hecho del flamenco su vida y su forma de expresión más auténtica. Soledad Carrasquilla Caballero. sccc.-