
José Pérez Ocaña nació en Cantillana el 24 de marzo de 1947 y murió en Sevilla el 18 de septiembre de 1983. Ocaña fue pintor, artista, preforme, anarquista y activista, convirtiéndose en un icono de resistencia y en una de las figuras clave olvidadas por la historiografía del arte español. Sus performances y acciones artísticas, contemporáneas al nacimiento del movimiento punk y de las primeras protestas sociales, anticiparon las prácticas de desobediencia sexual y de género que, a principios de los años ochenta, comenzarían a agruparse bajo el nombre de ‘activismo queer’.
En 1971, se trasladó a Barcelona, donde vivió en la Plaza Real. Allí instaló un altar con una imagen de la Virgen de la Asunción, cuya festividad es una de las celebraciones más importantes de su pueblo natal, Cantillana. Desde el balcón de su buhardilla lo decoraba con flores mientras trabajaba como pintor decorativo para subsistir.
Ocaña destacó no solo por su arte, sino también por su manera de vivir: se expresaba con absoluta libertad en una España todavía anclada en valores arcaicos. Era un personaje emblemático de Las Ramblas, donde se travestía sin tapujos a plena luz del día, combinando una religiosidad popular con una irreverente desvergüenza. Se le podía ver en el Café de la Ópera interpretando Ojos verdes, vestido con un traje de volantes, rodeado de amigos y admiradores que entendían su arte y su espíritu transgresor.
En septiembre de 1983, regresó a Cantillana para celebrar el carnaval. Durante las festividades, decidió disfrazarse de sol, vistiendo un traje hecho de papel y tela. En circunstancias confusas, alguien del pueblo le prendió fuego, lo que le causó quemaduras mortales. Falleció en el hospital una semana después. Aunque oficialmente su muerte fue calificada como un accidente, las circunstancias exactas siguen siendo motivo de especulación.
A pesar de su trágico final, la figura de Ocaña ha sido reivindicada en diversas disciplinas artísticas:
En 1978, el cineasta Ventura Pons le dedicó su primer documental, Ocaña.
El historietista Nazario le rindió homenaje en el cómic Alí Babá y los 40 maricones.
Carlos Cano compuso la canción Romance a Ocaña, interpretada también por María Dolores Pradera.
La escritora María José Magaz Marcos le dedicó el libro de poemas En tu recuerdo.
En teatro, su historia inspiró Copi Ocaña al Purgatori, de Marc Rosich.
El 25 de septiembre de 2009, se le rindió homenaje en un emotivo acto en la Plaza Real de Barcelona.
Su familia conserva toda su obra pictórica, parte de la cual está expuesta en un bar de su propiedad.
En 2011, los directores Juan José Moreno y Manuel Huete estrenaron el documental Ocaña, la memoria del sol, basado en testimonios sobre su vida y obra.
En 2014, recibió a título póstumo el Premio Honorífico «Adriano Antinoo», uno de los más importantes en España en la lucha por la igualdad y la diversidad. La semblanza fue leída por la alcaldesa de Cantillana, Angelines García, y el premio fue recogido por su hermana Luisa «La Reina».
El 9 de febrero de 2018, se inauguró el Centro Expositivo Ocaña en su honor.
Finalmente, el 15 de octubre de 2020, el Ayuntamiento de Sevilla aprobó concederle una calle en la ciudad, reconociendo su contribución al arte y la libertad de expresión. Soledad Carraquilla Caballero. sccc,-

Cuadro de José Pérez Ocaña titulado Mi Velatorio, es una de las pinturas más conocidos del andaluz, no sólo por ser uno de sus lienzos más grandes de 300 x 190 cm, sino porque dicen que en el Ocaña pintó el presagio de su propia muerte. Por este motivo, hay quien lo ha rebautizado como Premonición. Ocaña se retrató dos veces en esa pintura: amortajado de monaguillo, calzando sus botas y, al mismo tiempo, velándose a los pies de la cama, con un vestido de flores, un abanico y otra vez con las famosas botas. Los ángeles que revolotean en el techo son sus amigos y novios. Todos velan a Ocaña en su dormitorio donde a través de la ventana se puede contemplar Cantillana, vista imposible desde el número 12 de la Plaza Real de Barcelona. Esta obra fuere restaurada por la Diputación de Córdoba.

Cartel de la exposición póstuma de Ocaña que tuvo lugar del 5 al 19 de marzo de l984 en la Posada del Potro en Córdoba.

Ocaña en un retrato realizado realizado por Isabel Steva Hernández conocida artísticamente como Colita, que seencuentra en el Museo Ocaña, Cantillana.

La Pastora de Cantillana. Escultura realizada en papel maché por Ocaña

Disfraz de sol, con el que Ocaña, «se fue, se fue vestida de día.
Se fue, se fue vestida de sol».

José Pérez Ocaña, personaje polémico, embanderado de la libertad, homosexual reconocido y orgulloso de serlo. Se declaraba anarquista