
El día 22 de enero de 1926 sale del Muelle de la Calzadilla en Palos de la Frontera el hidrocanoa llamada Plus Ultra con destino Buenos Aires, donde arribó el 10 de febrero de ese mismo año.
El hidroavión fuero tripulado por comandante Ramón Franco, el capitán Julio Ruiz de Alda, el alférez de navío Juan Manuel Durán y el cabo mecánico Pablo Rada.
El hidroavión se elevó frente a La Rábida en la desembocadura del río Tinto y terminó su primera etapa ocho horas más tarde, en el Puerto de la Luz, en la bahía de Las Palmas de Gran Canaria, donde antes del nuevo despegue se descubrió la existencia de un polizón, el periodista Emilio Herrero Mazorra,
En Praia fue necesario reducir al límite la carga del avión, quedando en tierra el alférez de navío Juan Manuel Durán González.
El día 31 se salvaron los 540 km que separan las Islas Fernando de Noronha de la costa de Pernambuco, ya en tierra firme americana. Cuando faltaban más de cien kilómetros, se rompió la hélice posterior y fue arreglarla en pleno vuelo fuera del avión por Pablo Rada. Esto alargó en más de una hora el tiempo previsto para la travesía.
El vuelo que desde el punto de vista técnico fue un éxito rotundo, tuvo un recorrido de 10270 km en 59 h y 30 min, a una velocidad promedio de 172 km/h.
De vuelta en España el 5 de abril, el rey Alfonso XIII recibe en Huelva a la tripulación con una serie de actos entre los que destacan un numeroso acompañamiento del pueblo onubense.
Una comisión de obreros de Huelva entrega al mecánico Pablo Rada el martillo de oro que los obreros de Huelva le regalaban como testimonio de su admiración
Alfonso XIII donó el Plus Ultra a la Armada Argentina, donde sirvió como avión correo hasta ser más tarde retirado del servicio. Actualmente se exhibe en el Complejo Museográfico Provincial Enrique Udaondo de la ciudad de Luján, Argentina. A fines de la década de los ochenta fue enviado a España para realizar una restauración general, con el objeto de reeditar la hazaña de 1926. Sin embargo, el estado general del Plus Ultra era tan malo que era necesaria una reconstrucción casi completa. Por ese motivo, se procedió a hacer una restauración general orientada a su exhibición en un museo. Una réplica está expuesta en el Museo del Aire de Madrid
Por su parte, Argentina regaló a España la figura del Ícaro, que hoy se exhibe junto al Muelle de la Reina, en la Rábida. una escultura monumental homenajeando a los héroes de aquel vuelo fabuloso a Buenos Aires
Fotografía de la portada del diario La Nación de Buenos Aires el día siguiente a la llegada del Plus Ultra. sccc.

Carlos Gardel homenajeó el vuelo del Plus Ultra en un tango llamado La gloria del águila;
El rey del aire tendió sus alas
Y fue radiando como el sol que al mundo baña,
Con la proeza de cuatro hispanos
Que son un timbre más de gloria para España.
Salió el “Plus Ultra” con raudo vuelo
Mirando al cielo, rumbo a la ciudad del Plata,
El orbe entero se ha estremecido
El entusiasmo en todas partes se desata.
Desde Palos, el águila vuela
Y a Colón, con su gran carabela,
Nos recuerda con tal emoción
La hazaña que agita todo el corazón.
Franco y Durán, Ruiz de Alda, los geniales,
Los tres con Rada, son inmortales,
Los españoles van con razón cantando
Al ver al galardón de su nación.
Y cantarán con todas las naciones
Entrelazando los corazones,
Y en tal clamor surge un tango argentino
Que dice a España, Madre Patria de mi amor.
Cruzó Las Palmas y Porto Praia,
Glorioso llega en Fernando de Noronha,
Prosigue el vuelo y en Pernambuco
Ya con su raid al mundo da impresión más honda.
En Rio de Janeiro, Montevideo
Suenan campanas pregonando la victoria,
Y en Buenos Aires, la hija querida
Al fin se cubren ahí los valientes, ya de gloria.
Dos países en un noble lazo
Con el alma se dan un abrazo,
Es la madre que va a visitar los hijos
Que viven en otro hogar.